Retos para manejar derechos civiles de gays

Escuelas no han podido equilibrar ese tema con la tolerancia

Hubo muchas oportunidades que no se aprovecharon para evitar el asesinato del estudiante gay de 15 años en la escuela preparatoria E.O. Green Junior High School en Oxnard.

Los maestros y los estudiantes vieron cómo el enfrentamiento entre Brandon McInerney y Larry King aumentaba en intensidad, pero dijeron que fueron ignorados por los administradores o que hicieron muy poco o nada para intervenir. La madre de King dijo que pidió a las autoridades de la escuela que ayudaran a moderar el comportamiento cada vez más ostentoso de su hijo. Una maestra animó a King a explorar su sexualidad y le dio un vestido.

Casi cuatro años después de que McInerney, que entonces tenía 14 años, disparó a King en la cabeza delante de sus asombrados compañeros de clase, sigue habiendo muchas preguntas sobre qué salió mal y qué se puede aprender para evitar tragedias en el futuro.

La muerte de King es ejemplo de las dificultades que tienen las escuelas para encontrar el equilibrio entre los derechos civiles de los estudiantes gay y enseñar tolerancia a quienes se sienten amenazados o incómodos ante alguien que es diferente. El episodio también destacó la importancia de fijar políticas claras para eliminar la confusión entre los educadores.”Algo se estaba gestando y mucha gente se sentía incómoda, y no sabían qué hacer y a quién recurrir”, dijo Eliza Byard, directora ejecutiva de la Red de Educación Gay, Lesbiana y Heterosexual.

“Refleja una profunda incapacidad de los adultos para brindarles apoyo e intervenir cuando se están desarrollando los problemas”.

McInerney, 17, se declaró culpable esta semana de asesinato en segundo grado y otros dos cargos por matar a King, por lo que irá a prisión durante 21 años. Está programado que sea condenado el mes próximo.

McInerney había alcanzado un punto de quiebre emocional después de que King hiciera avances sexuales no deseados en repetidas oportunidades hacia él y hacia otros chicos, dijeron los abogados de la defensa. En las semanas anteriores al disparo, los administradores de la escuela permitieron a King usar zapatos con tacones altos y maquillaje porque la ley federal otorga a los estudiantes el derecho a expresar su orientación sexual.

Dawn King, madre de King, dijo que se reunió con las autoridades de la escuela cuatro días antes del disparo en febrero de 2008 con la esperanza de que la ayudaran a moderar el comportamiento de su hijo. Dijo que le dijeron que King tenía el derecho civil de explorar su identidad sexual.”Sabía, por instinto, que algo grave iba a suceder”, dijo a Los Angeles Times. “Deberían haberlo contenido, contenido su comportamiento”.

Jerry Dannenberg, superintendente del Distrito Escolar Hueneme, dijo a The Associated Press que no estaba enterado de esa reunión. Dijo que un investigador independiente contratado después del disparo determinó que no hubo ninguna falta por parte de ningún docente o miembro del personal.”Creo que el personal hizo lo que se suponía que debían hacer”, dijo Dannenberg, describiendo el acontecimiento como algo terrible.

“Si hubiéramos podido cambiarlo, lo hubiéramos hecho”.

Una maestra dijo que le dio a King un vestido de fiesta de su hija. Otro dijo que no hizo nada cuando King hizo alarde usando maquillaje y tacones altos frente a McInerney el día antes del disparo, porque asumió que un administrador de la escuela que había visto lo que sucedía se haría cargo de la situación.

Algunos docentes también testificaron que sus inquietudes no fueron atendidas por las autoridades de la escuela cuando intentaron denunciar tensiones cada vez más intensas entre los adolescentes, algo que Dannenberg negó.

Algunos observadores dijeron que los distritos escolares se han concentrado demasiado en alcanzar las normas académicas.”Creo que las escuelas necesitan dar dos o tres pasos hacia atrás y mirar cómo nos relacionamos con los demás como parte de lo que se enseña”, dijo Ron Astor, profesor de trabajo social en la Universidad del Sur de California.

“De lo único que se habla en estos días es de lo académico y el aspecto social se deja de lado”.

La organización de Byard ha creado una política y capacitación antihostigamiento para identificar el hostigamiento. Tienen la esperanza de que distritos escolares en todo el país utilicen esos materiales.

La semana pasada, el grupo lanzó una guía para que los distritos escolares adopten o modifiquen políticas relacionadas con estudiantes transgénero y estudiantes que no se ajustan a las convenciones de género.”El costo de no actuar cuando ocurre el hostigamiento y el acoso es astronómico”, dijo Byard. “Perdimos a dos personas porque no se actuó”.

Los testimonios durante el juicio se centraron en la creciente ira de McInerney hacia King. La fiscalía dijo que al menos seis personas oyeron a McInerney hacer amenazas contra King en los días antes de los disparos, incluyendo un testigo que dijo que el adolescente le dijo que tenía planes de matar a King.

Astor dijo que las escuelas necesitan hacer mejor su trabajo informando a los estudiantes que no se meterán en problemas ni serán ignorados si informan sobre posibles amenazas. “Si los estudiantes se hubieran sentido cómodos diciendo a un adulto que McInerney iba a matar a alguien, creo que la vida de ese chico se podría haber salvado”, dijo Astor.

La familia de King llegó a un acuerdo en una demanda por muerte por negligencia contra el distrito escolar, McInerney, una organización de derechos gay, un refugio y otros. En la demanda se asegura que todos desde la maestra de King hasta el trabajador social, fallaron al no instar al afeminado adolescente a moderar su comportamiento ostentoso.

La mayoría de los detalles del acuerdo se mantuvieron en confidencialidad. The Ventura County Star informó que la mayor parte del acuerdo -algo más de 200,000 dólares- fue pagada por una póliza de seguro de propietario de vivienda cuyo titular era el abuelo de McInerney. Dannenberg dijo que el desembolso del districto fue, “en realidad, casi nada”.

Desde los disparos, los consejeros en la escuela ayudan a los estudiantes a manejar su enojo y ofrecen sesiones de grupo.

Un proyecto de ley presentado por el congresista Jared Polis, demócrata de Colorado, está pendiente en el Comité de Educación y Asuntos Laborales del Congreso, y prohibiría la discriminación en escuelas públicas contra estudiantes gays y lesbianas.

Si se aprueba, infringir la Ley de No Discriminación a Estudiantes podría llevar a que los distritos perdieran el financiamiento federal. Polis dijo que estaba pensando en King y otros adolescentes como él cuando redactó el proyecto de ley.