La UE endurece sus sanciones a Siria

Unión Europea da respuesta así a represión de ese gobierno al pueblo

BRUSELAS, Bélgica (EFE).- Los países de la Unión Europea han acordado ayer un nuevo paquete de sanciones económicas contra el régimen sirio en respuesta a la represión que continúan ejerciendo las autoridades del país.

Las nuevas medidas serán aprobadas este jueves por los ministros de Exteriores de los Veintisiete, según han indicado fuentes comunitarias.

Éstas incluyen una prohibición de la venta de equipamiento para la industria petrolera siria y de las inversiones en la construcción en nuevas plantas de producción de energía.

También se prohibirá la exportación de software y otros productos que pueden ser utilizados para vigilar comunicaciones electrónicas.

Además, las sanciones impedirán todo tipo de préstamo al Gobierno y que las compañías europeas compren deuda siria, mientras que los bancos del país no podrán abrir oficinas en Europa o invertir en entidades de la Unión.

En paralelo, los Veintisiete tienen previsto añadir nuevos nombres de personas e instituciones a la lista de sancionados, en la que hoy figuran 74 individuos y 19 entidades.

Además, la UE tiene ya en vigor otras medidas destinadas a cortar las vías de financiación del régimen, como un embargo a las importaciones de crudo y una prohibición de invertir en el sector petrolero sirio.

Las nuevas sanciones europeas llegarán después de que ayer la Liga Árabe aprobase un paquete de medidas económicas sin precedentes contra Damasco, un gesto al que hoy ha dado la bienvenida la UE.

Según ha recordado la portavoz comunitaria de Exteriores, Maja Kocijancic, Bruselas ha apoyado hasta ahora los esfuerzos de la Liga Árabe y mantenido con el organismo contactos regulares.

Así, el bloque ha invitado al secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, a participar en la reunión de los ministros europeos de Exteriores el próximo jueves, donde la UE repasará de nuevo la situación en Siria.

En el encuentro estará sobre la mesa la idea lanzada por Francia para crear corredores humanitarios que permitan apoyar a la población frente a la represión gubernamental.

Por ahora, Bruselas se ha limitado a defender “todo esfuerzo para aliviar el sufrimiento de la población”, pero no se ha pronunciado sobre la propuesta de París.