Cambian armas por boletos

Medida abatir delitos en la Copa del Mundo de Brasil

RÍO DE JANEIRO, Brasil (EFE).- El Gobierno brasileño y la FIFA destinarán el 30 por ciento del millón de boletos que se venderán en el país para los ancianos, estudiantes, discapacitados e indígenas, anunció ayer el diputado oficialista Vicente Cándido.

“Eso ya fue decidido y lo vamos a escribir en el texto de la ley. Serán vendidos por separado y si hay más demanda que oferta serán entregados por sorteo”, apuntó el legislador, relator del Proyecto de Ley General de la Copa del Mundo.

Las entradas, según el congresista, se venderán a precios populares, entre 25 y 35 dólares, para beneficiar a las personas de esos grupos minoritarios con baja renta.

De acuerdo con Cándido, ese tipo de boletos no serán vendidos por la Internet, como la hará la FIFA con la mayoría de las entradas restantes para el evento.

Unos 25 mil boletos más, además de camisetas y balones, podrán ser canjeados por armas, en una iniciativa de desarme de la población que será respaldada por la entidad rectora del futbol en el mundo.

La venta de la boletas comenzará después de la publicación en el diario Oficial de la ley que regulará el Mundial y que fue objeto de discusiones en los últimos días, subrayó Cándido.

El ex goleador y actual diputado Romário criticó a la FIFA por oponerse a la legislación existente, que prevé descuentos para estudiantes, discapacitados y ancianos en la compra de boletos para los espectáculos públicos.

Romario ha sido uno de los críticos más severos de la FIFA en cuanto a las imposiciones del organismo internacional para que se pueda efectuar la Copa del Mundo en tierras brasileñas.

Incluso, llegó a decir que la FIFA interfiere con la soberanía del país.

Romario tampoco está de acuerdo en que la FIFA venda cerveza en los partidos de la Copa del Mundo.