Programa 3×1 cumple década

Los migrantes han sido parte crucial de este modelo de desarrollo regional en México
Programa 3×1 cumple década
Heriberto Félix Guerra, titular de la Secretaría de Desarrollo Social de México, durante una conferencia en LA.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión

Un puente en el poblado de El Tambor, en Nayarit, en el que los migrantes nayaritas radicados en Estados Unidos destinaron alrededor de 330 mil dólares, es una de las más recientes obras de infraestructura llevadas a cabo en México a través del Programa 3×1.

La construcción beneficiará a unos 2 mil residentes en el municipio de Santiago Ixcuintla que en tiempos de lluvia quedaban aislados.

Este viaducto es una de las 16,238 obras comunitarias que lograron concretarse en los primeros 10 años que cumple el Programa 3×1, un modelo de desarrollo social y económico que ya está siendo retomado por otros países y que surgió de los migrantes radicados en Los Ángeles.

Por ello, este fin de semana los líderes de clubes y federaciones de migrantes se congregaron en el Centro de Convenciones de Long Beach para celebrar esa década de obras que han restaurado a las comunidas y pueblos mexicanos que habían estado en el olvido gubernamental.

Ahí estuvo el titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) de México, Heriberto Félix Guerra, quien en entrevista con La Opinión anunció que el Programa 3×1 será relanzado en 2012 para los próximos 10 años, enfocándolo en proyecto productivos, es decir, que generen empleo en el país.

“Vamos a relanzar el programa, que ha sido muy significativo y simbólico para el país. Significativo porque se han invertido 1,000 millones de dólares en más de 16 mil proyectos; y simbólico porque la inversión más importante es la de nuestros paisanos migrantes”, mencionó.

El Programa 3×1 es un modelo de inversión para el desarrollo de los pueblos de origen de los migrantes, en el que por cada dólar que los clubes o federaciones destinen, el gobierno pone otros tres dólares, divididos en municipio, estado y federación.

El gobierno del expresidente Vicente Fox lo institucionalizó en 2002 y se inició con obras de infraestructura, como pavimentación de calles, reparación de iglesias, construcción de puentes, canchas deportivas, parques, centros comunitarios, clínicas, instalación de plantas tratadoras de aguas negras e incluso restauración de panteones.

Pero luego los migrantes organizados decidieron darle un giro e invertir ese dinero en el futuro de niños y jóvenes al construir escuelas, equipar laboratorios de cómputo y crear becas estudiantiles.

Ahora el programa se ha transformado hacia la promoción de proyectos productivos, es decir, iniciativas empresariales que generen empleos en sus comunidades.

“Como empresario creo que la principal herramienta de política social en cualquier parte del mundo es un buen trabajo, digno y bien remunerado”, mencionó el titular de la Sedesol.

“Estaremos relanzando los siguientes 10 años el programa, enfocado en proyectos productivos binacionales. Lespido a los paisanos que en todo proyecto productivo que hagamos pongamos por delante las cuatro emes fundamentales de cualquier empresa: Mercado, Mercado, Mercado y Mercado; que busquemos, antes de invertir, tener un mercado al cual venderle”.

Heriberto Félix consideró que en estos 10 años, el Programa 3×1 le ha cambiado el rostro a México y principalmente a los pueblos de origen de los migrantes, donde ha marcado la diferencia en el desarrollo comunitario.

En 2012, dijo el secretario, se llevarán a cabo diferentes eventos para celebrar el décimo aniversario, pero también se estarán destinando más recursos para reforzarlo.

“El próximo año queremos duplicar los recursos para el 3×1, le pongo a disposición el doble de lo que invertimos este año, pero para empatar esa cantidad habrá que hacer actividades de este lado de la frontera”.

En 2011 se invirtieron alrededor de 180 millones de dólares en el Programa 3×1, con aportación de las cuatro partes.

Como es un programa que tiene sus límites económicos, explicó, se requiere que los migrantes lleven a cabo eventos, como conciertos musicales, para que recaben más recursos y destinarlos al programa.

Para que este programa siga funcionando, recalcó, es necesaria la organización de los paisanos migrantes.

“Como gobierno, nosotros estamos de paso, pero nuestros paisanos están fijos, varios de los líderes han estado trabajando años en esto, y ellos estarán después de nosotros”, agregó.

En sus primeros diez años, a través del Programa 3×1, los migrantes pertenecientes a unos 2 mil clubes, en 43 estados del país, han invertido en México cerca de 200 millones de dólares, en obras que han beneficiado 1,148 municipios de alta marginación.

Martha Jiménez, representante de la Federación Zacatecana del Sur de California, uno de los grupos que se adjudica la creación de este exitoso programa, comentó que se trata de un modelo que representa esperanza y transformación.

“Si es manejado correctamente, puede llevar a México a un buen rumbo de crecimiento económico. Es necesario crear esa transición a proyectos productivos para generar plazas de trabajo, ese es el vuelco que se le debe de dar”, mencionó.

Las obras de inversión de migrantes en Zacatecas, explicó Jiménez, iniciaron en 1999 cuando Rafael Barajas era presidente de la Federación Zacatecana.

“Este programa se dio en el seno de nuestra federación, luego fuimos a cabildear ante partidos políticos, Sedesol y Hacienda, porque nos estaba yendo de maravilla y quisimos que los demás estados participaran”, mencionó.

El subsecretario de Sedesol, Luis Mejía, quien en 2002 era delegado en Michoacán del mismo organismo, comentó por su parte que a él le tocó hacer los primeros viajes a Los Ángeles y a Chicago para arrancar el programa.

“Nos llama la atención que hay varios estados que dicen ser los creadores del programa, la verdad es que el éxito tiene muchos papás y el fracaso es huérfano”, dijo Mejía.

“Lo importante es que este programa le ha cambiado el rostro a México de una manera importante, porque ahora en casi todo el territorio nacional encontramos obras de todo tipo, realizadas a través del Programa 3×1; obras que ya sean chicas, medianas o grandes, todas han impactado en sus comunidades. Se trata de una siembra de obras y acciones”.