No a los embargos

Continúan los arrestos de activistas de “Occupy” en todo el país, pero comienza la lucha contra los deshaucios.

El movimiento Ocupa Wall Street bautizada “Ocupa tu hogar”, inició un día nacional realizando acciones en defensa de quienes han sido expulsados de sus hogares por bancos por no poder pagar sus hipotecas

Marchando de casa en casa en el barrio pobre de East New York, en Brooklyn, con mantas que demandaban “juicio hipotecario a las empresas, no a la gente”, más de 500 manifestantes se detuvieron frente a propiedades que las autoridades habían clausurado con cinta amarilla, los manifestantes la cambiaron por otra cinta que indicaba “ocupada”.

En Atlanta, manifestantes lograron hacer huir a varias personas que intentaban presentar solicitudes de compra de hogares embargados en ejecuciones hipotecarias. Acciones como ésta fueron programadas en más de 25 ciudades alrededor del país.

Frente a cada casa se realizó un foro a través del “micrófono humano”, en el que se afirmó que los bancos y las políticas del “1 por ciento” están dejando en la calle “al 99 por ciento”.

Cientos de miles de familias ya perdieron sus hogares durante la crisis hipotecaria. Más aún, se calcula que unos 11 millones de deudores tienen hipotecas de mayor valor que el de sus casas, o sea, al desplomarse el valor de la vivienda, deben más al banco que lo que vale su casa.

Para todos los grupos, la propiedad de una vivienda es el mayor elemento que contribuye a la riqueza neta, es un indicador fundamental del bienestar económico, junto a los ingresos

El incremento en los precios de las viviendas a comienzos de la década pasada fue acompañado por un histórico aumento en la cantidad de propietarios de viviendas, que llegó a 69% en 2009, desde 64% en 2004. Pero el desplome en el valor de las casas luego se transformó en la mayor causa de la erosión en la riqueza de los hogares

La caída en los precios tuvo un efecto más perjudicial en las minorías que en los blancos: los hispanos y los negros obtienen más de la mitad de su riqueza neta de sus viviendas, en tanto que ese factor representa 44% en el caso de un hogar blanco.

Esta preocupante situación obedece a que los grandes bancos que ocasionaron la crisis del mercado financiero mundial y que recibieron decenas de miles de millones de dólares en subsidios financiados por los contribuyentes como “incentivo para la modificación de los préstamos hipotecarios”, se encuentran involucrados en un sin número de fraudes contra propietarios y tribunales.

Y, ¿qué recurso tenemos para enfrentar esto?

Cuando el Presidente Obama hacía su campaña como candidato a presidente dijo que una de las primeras cosas que haría sería imponer una moratoria de las ejecuciones hipotecarias. Nunca lo hizo. Nunca apoyó la reforma de la ley de quiebras para que la gente tuviera derecho a presentarse ante un juez de quiebras.

En febrero de 2009, la congresista Marcy Kaptur aconsejó a los propietarios que forzaran a los prestamistas a presentar pruebas. Kaptur afirmó: “No se vayan de sus casas porque… ¿saben qué? …aunque esas compañías aseguren ser beneficiarias de las hipotecas, si los abogados no pueden ver y tocar los documentos hipotecarios, es como si la hipoteca no existiera. Ya verán que esas compañías no pueden encontrar los documentos allá en Wall Street. Por todo esto le digo al pueblo estadounidense: ‘Ocupen sus propias casas. ¡No se vayan!'”

La mayoría de los bancos que suspendieron las ejecuciones hipotecarias lo hicieron en 23 estados solamente, porque fue en esos veintitrés estados donde los tribunales emitieron sus fallos en relación a los juicios hipotecarios. Uno de los jueces que se ocupa de las ejecuciones hipotecarias es Arthur Schack, Ministro de la Corte Suprema del Estado de Nueva York.

El juez Schack fue noticia en los medios de todo el país por haber rechazado docenas de demandas de ejecución hipotecaria. Schack declaró al noticiero de “Democracy Now!”: “Mi trabajo es hacer justicia… Hay demandas por ejecuciones hipotecarias que apruebo, para ello, quien otorgó el préstamo debe hacer tres cosas: debe demostrarme que hay una hipoteca, que es beneficiario de esa hipoteca a la fecha de inicio del juicio y que hay un deudor que ha caído en mora. El mayor problema para estas compañías es poder comprobar que son beneficiarias de la hipoteca a la fecha de inicio del juicio. Y es entonces que nos encontramos con muchos problemas a la hora de verificar la asignación de hipotecas, nos encontramos con declaraciones juradas dudosas y, en general, con papeleo administrativo desordenado.”

Para los estados de Nevada y California la situación es más terrible, comparten un extraño sistema legal de embargo en que los bancos pueden retomar el hogar del dueño del préstamo de la casa sin necesidad de la intervención de la corte, se le conoce como “un embargo no-judicial”, provocando una amplia actividad fraudulenta en la industria.

Esta semana, sin embargo, ha sucedido algo prometedor. Las fiscales generales del estado de California, Kamala Harris, y Catherine Cortez, de Nevada, anunciaron una investigación conjunta sobre los fraudes llevados adelante en los juicios por ejecuciones hipotecarias