Se aferran a una Promesa

Tres comunidades esperan fondos para programas de mejora social

Se aferran a una Promesa
La escuela Robert F. Kennedy sería epicentro de los programas de Promise Neighborhoods en Pico Union.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Por muchos años, los índices de bajo rendimiento y deserción escolar han dominado las escuelas en las comunidades de Pacoima, Pico-Union/Koreatown y Boyle Heights, pero eso podría cambiar muy pronto si el Congreso no recorta el presupuesto destinado para el programa Promise Neighborhoods o Promesa Comunitaria.

El año pasado, 21 comunidades alrededor de Estados Unidos recibieron 10 millones de dólares para planear estrategias de desarrollo que le permita a sus residentes salir de la pobreza. Entre estas comunidades estaban Boyle Heights y Pacoima.

Cinthia Sánchez, directora ejecutiva de Proyecto Pastoral de Promesa Comunitaria para Boyle Heights, explicó que el año pasado recibieron fondos para planificar los proyectos y que ahora están a la espera de la aprobación de una nueva dotación de fondos que permitiría desarrollarlos.

“Establecimos una asamblea general conformada por diferentes grupos comunitarios que se encargarían de monitorear el progreso”, dijo Sánchez aseverando que el programa y las soluciones provienen de las necesidades de la comunidad.

Sánchez dijo que entre los programas para los que quieren financiamiento están: visitas en los hogares para las madres adolescentes; concientización sobre los beneficios de la educación preescolar; servicios de salud mental y consejería en las escuelas; y, promoción de educación y literatura entre los padres de familia.

“Serán 17 organizaciones las que estarán involucradas en el desarrollo comunitario”, dijo Sánchez. En Boyle Heights hay alrededor de 6,000 estudiantes menores de edad que serían beneficiados con esta Promesa Comunitaria.

En Pacoima, el Youth Policy Institute (Instituto de Política Juvenil) liderea los esfuerzos por mejorar las 13 escuelas de la zona y nueve más en North Hollywood.

Iris Zuniga, directora de operaciones del instituto, aseveró que entre las medidas principales que se deben tomar en esta comunidad están el acceso a los servicios prenatales, educación pre escolar y servicios de apoyo para las familias.

Otras comunidades pobres de Los Angeles también buscan unirse a este programa federal, como Pico-Union/Barrio Coreano.

Una de las escuelas que sería epicentro de los programas de desarrollo es Robert F. Kennedy, un complejo de seis escuelas con estudiantes desde kíndergarden al doceavo grado. Este centro educativo está ubicado en la antigua sede del Hotel Ambassador.

Angélica Solís, directora de Alianza para una Mejor Comunidad, dijo que esta organización sin fines de lucro ha solicitado fondos para iniciar el proceso de planificación.

“A principios del año se habían aprobado casi 30 millones de dólares para seguir la implementación y para nuevos programas, pero ahora estamos a la espera de ver qué sucede”, dijo Solis.

Los planes para esta comunidad son programas de apoyo para las familias y los maestros de los estudiantes Robert F. Kennedy.

Solís considera que los estudiantes se beneficiarían de servicios de salud mental en las escuelas y consejería para la educación superior.

“La mayoría de los jóvenes en esta área vienen de familias de muy bajos ingresos, es alto el índice de criminalidad, de bajo rendimiento escolar… los estudiantes aquí sufren de diabetes y obesidad. Es un problema serio que afecta las posibilidades de los menores de salir de la pobreza”, acotó Solís.

El modelo de Promesa Comunitaria fue desarrollado en el 2007, cuando el presidente Barack Obama prometió replicar el éxito del programa integral de Harlem Children’s Zone (HCZ).

Hasta el momento 230 comunidades han aplicado para recibir fondos para planificar o desarrollar programas integrales en 43 estados.