Auditoría revela más de HACLA

Contralora dice que agencia hizo uso inadecuado de sus fondos

La contralora Wendy Greuel, apoyada por los concejales Dennis Zine y Tony Cárdenas, anunció ayer en conferencia de prensa a las afueras de la alcaldía estar en la primera etapa de la auditoría a la Autoridad de Vivienda de Los Ángeles (HACLA).

Greuel aseguró que esta es una auditoría sin precedentes y que muestra claramente que se hizo uso inadecuado de los fondos destinados a proveer alojamiento a 75 mil familias necesitadas.

La auditoría encontró que la política de viajes de HACLA era “poco clara, caduca y difícil” para sus empleados, según Greuel. La contralora todavía investiga el destino de 77,000 dólares en gastos, que en algunos casos se reembolsaron hasta tres veces para una sola partida.

Como ejemplo, Greuel mencionó el caso de comidas en reuniones de negocios. “La comida era provista por el organizador, pero se cobró a través de reembolsos y además, se solicitó el reembolso en tarjeta corporativa [p-card], o sea, se cobró tres veces el mismo gasto”.

“Lo más alarmante es que esto es solo la punta del témpano” aseguró la contralora, quien además dijo que al inicio de las auditorías, HACLA puso trabas que entorpecieron la obtención de información y que muchos empleados con los que se habló expresaron temor de colaborar.

La auditoría identificó además, más de 59 mil dólares en reembolsos que no contaron con la documentación apropiada y 17 mil más en costos excesivos como servicios de limosina o comidas extravagantes.

Greuel recordó que hace unas semanas reveló resultados preliminares en donde se indicó que los oficiales de HACLA gastaron más de 300 mil dólares en viajes en 2009 y 2010.

La contralora incluso responsabilizó a la oficina de Villaraigosa, pues aseveró que “la oficina del alcalde impuso a [los comisionados de HACLA] y pasó por alto sus acciones. Esta agencia pensaba que nadie la observaba”.

La oficina de Villaraigosa no comentó ayer a este respecto.

En la junta de Concejo sucesiva a la conferencia de Greuel, Ken Simmons, CEO de HACLA al momento de la junta (reemplazado por Douglas Guthrie hacia el final de la misma), aseguró que para los gastos en cuestión no se usó dinero federal ni de fondos de vivienda, ni ninguna destinado para la renta de inquilinos de vivienda pública.

Según Simmons, más del 90% de los fondos de HACLA son federales, pero la fracción restante proviene de la iniciativa privada, empresas como General Motors que hacen donativos y que el Departamento de Vivienda Urbana (HUD), organismo federal que regula a HACLA, no considera ese ingreso como federal.

En la junta, los concejales Zine y Cárdenas presentaron una moción que fue aprobada con 11 votos y que solicita que el Concejo exija al nuevo CEO de HACLA, Douglas Guthrie, explicar el mes entrante los detalles de los reportes e indicar las acciones tomadas para prevenir gastos excesivos y que además colabore con la contralora en la auditoría.

Pide la moción además que el abogado de la ciudad reporte en sesión privada con el Concejo sobre los 1.2 millones de dólares que se otorgaron a Rudy Montiel cuando fue despedido como director de HACLA este año.

La concejal Jan Perry por su parte presentó también una moción en la que propone que el Concejo tenga mayor injerencia en HACLA, pues asegura que el Concejo no tiene acción directa en dicha agencia semiautónoma.

Por su parte, el concejal Richard Alarcón presentó otra moción secundada por el concejal Huízar en la que pide al abogado de la ciudad, al oficial administrativo de la ciudad y al oficial legislativo que se aseguren que HACLA hará un reporte dentro de 30 días que muestre la situación del organismo.

“Los inquilinos de propiedades administradas por HACLA saben mejor que nadie que esta no es la primera vez que este organismo se comporta de forma cuestionable” comentó Alarcón.

HACLA es una agencia semipública, que recibe un porcentaje considerable de fondos federales para sus operaciones, provenientes de HUD.

La agencia de vivienda municipal busca otorgar vivienda asequible, segura y decente a familias de escasos recursos en Los Ángeles desde hace 15 años. Su misión oficial es “desarrollar y mantener una fuerte cultura de respeto mutuo, responsabilidad fiscal y comportamiento ético de nuestros empleados, residentes y accionistas”.