En Iowa buscan ‘término medio’ con indocumentados

En Iowa buscan ‘término medio’ con indocumentados
Joni Scotter esperaba al precandidato Mitt Romney la semana pasada en Cedar Rapids, Iowa.
Foto: AP

Iowa, el primer estado en la Unión Americana en votar en las primarias presidenciales, no sólo es un estado rural con tendencias políticamente conservadoras sino que su población sigue siendo racialmente homogenea: 91% anglo blanco de acuerdo al último Censo.

Sin embargo, la población latina ha crecido considerablemente en los últimos diez años: un aumento de 83.7% entre los Censos de 2000 a 2010, que registró una población latina de poco más de 151,000 personas, o 5% de la población total del estado.

Este podría ser un caldo de cultivo perfecto para una nueva versión de las leyes antiinmigrantes de Arizona, Georgia o Alabama, pero un grupo de líderes locales de Iowa lanzó ayer una campaña que busca adelantarse a los acontecimientos y encontrar un “término medio”, una solución razonable al tema de la inmigración sin papeles.

Estos líderes buscan influenciar el debate nacional y sobre todo, el debate dentro de la campaña primaria republicana.

“Durante la primaria republicana, la retórica antiinmigrante ha alcanzado los niveles más bajos, extremos y divisivos, lo que nos distrae del verdadero debate”, dijo Jay Patee, alcalde de Perry, una ciudad de Iowa ubicada a unas 40 millas de la capital, Des Moines.

Patee y otros líderes de Perry y de otros rincones de Iowa lanzaron ayer la campaña por un “acuerdo migratorio”, en busca de apoyo para que cualquier política migratoria que se lleve a cabo incluya principios básicos desde el punto de vista económico, político y social.

“Lo que necesitamos son reformas inteligentes que atraigan a una adecuada fuerza laboral en vez de impedir el crecimiento económico”, apuntó Martha Willits, Presidenta de la Sociedad de Negocios de Des Moines. “Sabemos que los inmigrantes crean nuevos negocios y fomentan el crecimiento económico”.

El grupo modeló sus principios en base a los creados por una coalición similar de grupos en Utah hace algún tiempo y que luego terminó por aprobar una serie de leyes pioneras en el país, incluyendo un programa para otorgar permisos de trabajo a los indocumentados en ese estado.

El procurador de Utah, Mark Shurtleff, participó en la teleconferencia donde se anunciaron los esfuerzos de este grupo por cambiar la retórica antiinmigrante por soluciones moderadas. Shurtleff recordó que sus ancestros también pasaron por la experiencia de la migración.

“Ellos fueron refugiados justamente en Iowa, refugiados religiosos mormones y ayudaron a muchos inmigrantes mormones a migrar hacia los estados montañosos y por algún tiempo, esos refugiados fueron inmigrantes ilegales en México”, dijo Shurtleff.

El procurador no hizo referencia a ello, pero el bisabuelo del precandidato republicano Mitt Romney también fue refugiado religioso en México y de hecho el padre del candidato nació y creció en ese país antes de regresar a los Estados Unidos bien entrado el siglo XX.

Los votantes republicanos en Iowa que participarán en las asambleas del 3 de enero suelen estar entre los más conservadores del partido, pero según una reciente encuesta del “Partnership for a New American Economy”, su prioridad son los temas económicos y no los temas morales o el control de la frontera.

La misma encuesta halló que mayorías de estos votantes están abiertos a ideas que logren expandir la inmigración legal de inmigrantes que sirvan y beneficien a la economía del país.

Por ejemplo, un 72% está de acuerdo en que se permita a estudiantes extranjeros en Estados Unidos el integrarse a la fuerza laboral del país y un 64% favorece facilitar el proceso para contratar a empleados temporales o permanentes necesarios para la economía.