Autor de balacera de Edison conversó entre los disparos: autoridades

Un empleado de Southern California Edison conversó tranquilamente con sus compañeros de trabajo entre los diferentes momentos en que disparó contra cuatro supervisores en el tiroteo ocurrido en un complejo de oficinas, informaron las autoridades, luego de que la empresa volviera a abrir sus puertas ayer.

Los investigadores continuaban intentando determinar cuál fue el motivo que provocó que Andre Turner finalizara un día normal de trabajo baleando a los empleados con un revólver semiautomático para luego dispararse a sí mismo.

“En ningún momento dio indicios de que lo que ocurriría más tarde ese día”, señaló Holly Francisco, teniente de homicidios, en una declaración en el sitio en Internet del Departamento del Sheriff.

“Entre los momentos en que le disparó a varios compañeros de trabajo, el sospechoso se cruzó con otros compañeros y mantuvo conversaciones breves y calmas con ellos”, agregó Francisco.

Turner, de 48 años, analista en sistemas, había recibido una reprimenda por un error cometido y los expedientes judiciales indican que podría haberse encontrado en dificultades económicas.

Con la reapertura de la oficina, se ha reforzado la seguridad en el complejo de oficinas de Irwindale. Ayer hubo consejeros especializados en duelo disponibles en la oficina ubicada al este de Los Ángeles, que cuenta con aproximadamente 1,050 empleados dedicados a la tecnología asociada con Internet y a la transmisión y distribución eléctrica.

No quedaba claro cuántos empleados regresaron al trabajo luego del ataque del viernes.

“Realmente uno no se puede imaginar lo que significa experimentar un hecho como este”, señaló David Song, portavoz de Edison. “Lo desborda la incredulidad, además de los sentimientos de tristeza y angustia. Es una empresa de gran tamaño pero en muchos aspectos es una comunidad muy cercana. Muchas personas conocen a algún individuo cercano a la víctima.

La mayoría de los empleados no fueron conscientes del ataque mientras sucedía, y algunas personas que oyeron disparos no se dieron cuenta de lo que estaban oyendo, afirmó la teniente.

Las cuatro víctimas tenían “cierto tipo de cargo de supervisión” en Edison, pero no queda claro si sus funciones incluían la supervisión de Turner, señaló Francisco.

Turner había recibido una reprimenda oral por no cumplir con la fecha límite de una auditoría, pero no se pudo determinar con exactitud cuándo tuvo lugar dicha reprimenda, señaló Francisco.

The Press-Enterprise de Riverside informó que Turner, de 48 años, compró una vivienda de cinco dormitorios y 5,000 pies cuadrados cerca de Hidden Valley Golf Club por 711,000 dólares a estrenar en el año 2004, pero ahora la estaba vendiendo por 590,000 dólares.

El complejo de oficinas alquiladas en Irwindale incluye al departamento de informática de Edison, donde Turner y las víctimas trabajaban, junto con el personal de transmisión y distribución eléctrica.

Turner, armado con un revólver semiautomático, mató a los supervisores Robert Scott Lindsay, de 53 años, residente de Chino Hills, y a Herny Serrano, de 56 años, residente de Walnut, informaron las autoridades.

Ángela Álvarez, de 46 años, residente de Glendale, empleada de Edison, y Abhay Pimpale, de 38 años, residente de Montebello, un contratista, resultaron heridos.

Pimpale, padre de un hijo de 3 años y de un bebé recién nacido, fue dado de alta del hospital el día sábado.

Álvarez pasó el lunes de estado crítico a grave en el Hospital del Condado-USC, informó la portavoz Rosa Saca.

En una llamada al 911 divulgada por las autoridades el lunes, la operadora afirma que oyó posibles disparos mientras que el guardia de seguridad del complejo de oficinas la había llamado para denunciar el tiroteo.

“Oí que una voz masculina gritaba en los alrededores”, dice la operadora. “También oí ruidos fuertes como explosiones en los alrededores”.

Turner, analista en sistemas, hacía siete años que trabajaba para la empresa.

Lindsay era el supervisor en el departamento de informática de Edison y trabajó durante 29 años para la empresa, señalaron las autoridades de la compañía. Estaba casado y era padre de familia. Serrano, supervisor de la misma área, hacía 26 años que trabajaba en la empresa.