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El espíritu navideño llega a cárcel de LA

Nuevo Arzobispo ofició la misa de Navidad para los presos

El Arzobispo José Horacio Gómez, oficiando la misa de Navidad en  la Cárcel  Central de Varones de Los Ángeles.

El Arzobispo José Horacio Gómez, oficiando la misa de Navidad en la Cárcel Central de Varones de Los Ángeles. Crédito: Ciro Cesar / La Opinion

El espíritu navideño llegó al corazón de los prisioneros de la Cárcel Central de Varones de Los Ángeles. A las 7:45 de la mañana de ayer, cerca de 200 presos, en su mayoría hispanos, escucharon misa a cargo del Arzobispo José Horacio Gómez.

Esta fue la primera ocasión desde 1998 que la homilía no fue presidida por el Cardenal Roger Mahony, quien fue suscedido por Gómez a finales de febrero pasado.

El arzobispo, quien había oficiado misa en la catedral de Los Ángeles a las 12:00 am, se mostró entusiasta y se declaró felíz de haber participado por primera vez en dicha homilía.

El sacerdote dijo que le resultó un gran motivo de inspiración el que los internos se mostraran devotos esa mañana y receptivos del mensaje acerca de la importancia de Dios y la esperanza.

“No obstante la situación de cada preso, todos somos hijos de Dios; Él nunca dejará de estar con nosotros” afirmó el sacerdote a La Opinión.

El sacerdote enfatizó en su mensaje la relevancia de conocer no solamente la Navidad, sino la vida de Cristo, y por eso, una vez terminada la homilía, recorrió el pasillo 3100 de la cárcel, en donde repartió literatura sacra entre los presos que la recibieron con agradecimiento y humildad – “no hablamos de problemas” dijo el sacerdote “hablamos de fe, esperanza y Cristo”.

El arzobispo dijo haberse sentido arropado por los buenos deseos de los presos, de quienes estrechó la mano e intercambió deseos de esperanza y positivismo.

Sin embargo, afuera del edificio central de la cárcel, las caras no eran de júbilo, sino más bien de tristeza y confusión.

Stephanie Ayala se formó desde las 7 de la mañana para poder ver a su esposo en Navidad. El está preso desde hace cuatro días y desconoce los motivos por los que fue detenido porque no ha podido intercambiar palabra con él.

“Él estaba en la parada de Metro esperando el tren, iba solo. Lo agarraron y eso es todo lo que sé”, declaró Ayala, quien dijo sentirse triste de estar en esta situación de incertidumbre en Navidad. “Estoy muy triste de que mi esposo esté aquí, son días para pasar en familia”.

Por su parte, María Mendoza viajó desde Santa Ana para ver a su sobrino, de quien tampoco sabe los motivos por los que fue apresado hace tres días. “Deseo que el próximo año estemos bien, todos juntos, en familia” declaró Mendoza.

El sentimiento fue compartido por otra familia que prefirió no dar su nombre. Ellos hicieron fila desde muy temprano ver a su sobrino, en espera que sea dejado libre muy pronto “Tenemos fe y esperanza [en estas fechas], pero si hay ley, hay que cumplirla” dijo el padre de familia en relación a su sobrino.

Por su parte, el Sheriff de Los Ángeles, Lee Baca y su esposa, Carol, participaron de la ceremonia y dijeron haber disfrutado de una ceremonia pacífica y respetuosa con los presos.

“Fue una misa muy especial, en la que el arzobisbo logró conectarse espiritualmente con los presos, en un mensaje simple, pero fuerte: mantener la conexión con Dios” declaró el Sheriff.

Además de misas católicas, en la cárcel también se llevan a cabo ceremonias protestantes, musulmanas, judías y en menor proporción, budistas. Baca reconoció la importancia de la fe en la paz de una ciudad . “La fe es la característica más importante de la humanidad” enfatizó.

El Sheriff indicó que una de las razones por las cuales el crimen ha disminuido en Los Ángeles, es que, a pesar de que muchas personas se apartan de la religión, son cada vez más las personas que retornan a la fe, sea cual sea, y dan un más fuerte carácter moral a las comunidades.

Baca dijo que espera que la fe entre los hispanos crezca. “No importa cuan difícil sea la situación, la suma de fe y unión familiar resulta en éxito” manifestó el Sheriff.

La Cárcel Central de Varones, localizada al norte de Union Station, tiene como propósito principal dar custodia a internos sentenciados y de alta seguridad previos a juicio.

Se construyó en 1963 con una inversión de 16.3 millones de dólares. Puede resguardar hasta 5,276 internos en sus más de 900 mil pies cuadrados de espacio. Actualmente aloja a 4,600 internos aproximadamente.

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