Cártel de Sinaloa y Los Zetas al acecho de Centroamérica

Las organizaciones criminales mexicanas han sido las amenazas más latentes en toda la región centroamericana

Cártel de Sinaloa y Los Zetas al acecho de Centroamérica
Agentes de la Policía Nacional de Guatemala durante un arresto de supuestos integrantes de Los Zetas en 2008.
Foto: EFE

PRIMERA PARTE

MÉXICO, D.F.- Vistos ya en México como los dos mayores grupos del narcotráfico, el cártel de Sinaloa y Los Zetas son también la amenaza creciente para Centroamérica, cuyos países apuestan a un plan de seguridad regional que permita enfrentar una espiral de violencia del crimen organizado.

A lo largo de 2011, nuevos hechos violentos y decomisos reflejan la expansión de los dos grupos rivales en Centroamérica.

“El escenario más probable [es que] Zetas y Sinaloa consoliden sus posición: Zetas en la costa Caribe, y estoy hablando de todo México y Centroamérica; y Sinaloa en la costa Pacífica”, dijo el representante regional de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Antonio Mazzitelli.

Para el gobierno mexicano, los dos grupos tienen presencia en prácticamente todo el territorio y desde hace varios meses se detectó en Centroamérica la presencia predominante de los dos cárteles.

El cártel de Sinaloa tiene predominio en Costa Rica, Nicaragua y Panamá, aunque también se encuentra en Guatemala y Honduras, dijo un funcionario de procuración de justicia de Estados Unidos.

Agregó que Los Zetas operan en Honduras y dominan en Guatemala, donde ha sido señalado como responsable de algunos de los hechos más violentos en los últimos meses. En Costa Rica las propias autoridades han reconocido su presencia.

Centroamérica es considerada una zona clave para el tráfico de drogas, al punto que Estados Unidos estima que el 60% de la cocaína que llega a su territorio pasa por esa región.

“De hecho son los cárteles más poderosos que hay actualmente, y los más internacionalizados… Los Zetas hace rato que tienen presencia en Centroamérica y el cártel de Sinaloa siempre ha sido muy internacionalizado para todas sus operaciones”, dijo Jorge Chabat, experto en seguridad y narcotráfico del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) de México.

Un reporte reciente de la ONU señaló que el Continente Americano es la segunda región más violenta después de África, aunque señaló que países centroamericanos como Honduras y El Salvador tienen las tasas de homicidios más altas del mundo con 82.1 y 66 por cada 100,000 habitantes en 2010.

En Guatemala la tasa fue de 41.4 homicidios por cada 100,000 habitantes. En México, un reporte reciente del Instituto Nacional de Estadística señaló que era de 22.

Los gobiernos de América Central comenzaron a delinear en junio una estrategia de seguridad, que recibirá el apoyo de Colombia, Estados Unidos y México. Dicen que necesitan unos 3,000 millones de dólares para impulsar proyectos de combate al delito, prevenir la violencia, reforzar la seguridad penitenciaria y fortalecer las instituciones.

“Finalmente el asunto del crimen, de la seguridad ha sido puesto sobre la mesa de manera clara y no cómo en círculos restringidos y completamente separados de lo que es desarrollo y gobernabilidad”, dijo Mazzitelli, cuya oficina está involucrada en el desarrollo del plan.

Y mientras que en México se busca avanzar en la profesionalización y depuración de sus fuerzas policiales, además de la aprobación de diversas leyes, Centroamérica todavía es vista como una región donde hay una fragilidad institucional y donde según Mazzitelli “la capacidad de reacción por parte de los estados es menor”.

Para Chabat, si bien un plan regional puede contribuir a enfrentar la violencia de los cárteles mexicanos, lo fundamental debería ser construir instituciones nacionales de seguridad que funcionen.

“Son estados que están más cerca del ‘Estado fallido’ que México, por eso la situación es más grave, porque el Estado ofrece menos resistencia”, dijo.

Los gobiernos de la región sostienen que las estrategias de combate al narcotráfico de México y Colombia, con apoyo de Estados Unidos, provocaron que los cárteles se desplazaran hacia la región.

Eduardo Guerrero, consultor privado en materia de seguridad, comentó que para expandirse “necesitas una gran organización para exportar drogas a Estados Unidos, necesitas conexión a Sudamérica… y parece que eso lo siguen conservando Los Zetas y Sinaloa”, señaló.