Tras el turismo latino

Baja California invierte para promociona en este mercado

Tras el turismo latino
El gobierno de BC ya no apuesta por el turista anglosajón, sino por el hispano en EEUU.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión

“Cuando vine aquí pensé: ‘Aterricé en el cielo'”, dice True Miller, una estadounidense que es propietaria de una vinícola en el Valle de Guadalupe, en Baja California. “No extrañas tu casa, Estados Unidos”, afirma Benny King, un exjugador de futbol americano que decidió pasar sus últimos días en México.

Estos testimonios forman parte de un video de promoción turística, la nueva estrategia del gobierno de Baja California, que también incluye al mercado hispano del Sur de California, para tratar de cambiar una imagen negativa, producto de la guerra entre las autoridades y los carteles de la droga.

No es una tarea fácil cuando la Secretaría de Estado de EE UU advierte que se trata de uno de los lugares donde ha corrido más sangre estadounidense. Tijuana, en particular, es la tercera ciudad mexicana con más asesinatos, casi 1,700 homicidios de 2007 a 2010, según el reporte “Seguridad, drogas y violencia en México”, presentado hace unos meses en el Foro de América del Norte.

Sólo tres municipios de Baja California (Tijuana, Mexicali y Playas de Rosarito) sumaron 1,896 muertes violentas en ese período, lejos de los casi 6,500 asesinatos registrados en la violenta Ciudad Juárez, Chihuaha, pero suficientes para espantar a los visitantes norteamericanos.

El resultado, al cual se incluye la crisis económica global, ha sido debastador para la Secretaría de Turismo de aquel estado: ha invertido casi 5 millones de dólares en promoción y, por primera vez en los últimos años, ha registrado apenas una recuperación del 5% en la ocupación hotelera y los cruceros aún se encuentran alrededor del 50% por debajo de los 330 arribos observados en 2005.

“En materia de seguridad las cosas han mejorado bastante”, afirma Juan Benjamín Tintos Funcke, titular de esa dependencia, en una entrevista con La Opinión. “Hemos empezado a mejorar la percepción”, dice el funcionario mexicano, quien afirma que algunos índices delictivos han descendido entre un 23% y 28%.

Los pasos que ha seguido el gobierno bajacaliforniano para atraer más vacacionistas han sido ampliar las opciones recreativas, ofrecer paquetes turísticos más baratos, invertir en infraestructura, reactivar la industria fílmica, brindar incentivos a empresas del ramo, promover al estado con testimonios de estadounidenses que viven allá y capturar el interés de los hispanos con eventos realizados aquí.

“Hemos visto que el turista hispano es menos temeroso, sabe, como buen turista, dónde están las rutas turísticas, dónde permanecer”, dice Tintos Funcke, quien ha realizado 18 giras de trabajo en California, Arizona y Nevada durante este año. “El hispano es muy buen gastador”, continúa.

A diferencia de años anteriores, cuando el enfoque era el visitante anglosajón de San Diego, el gobierno bajacaliforniano ha empezado a promocionarse en Los Ángeles. En mayo de 2012, durante el fin de semana del Día de Recordación, traerá el evento “Viva Baja”.

“Viene con dedicatoria a los paisanos”, adelantó el secretario mexicano. “Vamos por un mercado que ha sido muy fiel, pero que no le hemos hecho un traje a la medida”.