Advierten contra los disparos al aire
Piden a la ciudadanía a no disparar al aire en la celebración de año nuevo
El alcalde Villaraigosa (der.), junto a autoridades de la ciudad y el condado, habla del peligro de las balas al aire. Crédito: Mayra Azanza
El alcalde Antonio Villaraigosa y el Sheriff Lee Baca hicieron ayer un llamado urgente para exhortar a la ciudadanía a no disparar al aire en la celebración de año nuevo.
“Disparar al aire es peligroso, por favor protejan la vida de su familia y vecinos, las balas [disparadas al aire] bajan a una velocidad que pueden cobrar vidas” declaró el alcalde en las oficinas del Sheriff de Lynwood.
Según el oficial Tim Fisk, del Sheriff,, una bala disparada al cielo regresa a tierra al doble de la velocidad con la que fue disparada, hasta 700 pies por segundo, velocidad suficiente para perforar el cráneo humano.
De acuerdo con los Centros de Control y Prevención de Enfermedades, el 80% de los disparos hechos al aire perforan los hombros y el cráneo de las víctimas, que en una abrumadora mayoría son mujeres y niños.
Este año, como se hace desde 1995, los oficiales del Sheriff y la Policía de Los Ángeles (LAPD), se apoyan en el servicio ShotSpotter, sistema computarizado que a través de la acústica detecta disparos en cuestión de segundos, sin necesidad de que sean reportados al 911.
ShotSpotter (que significa “ubicador de disparos”), consiste en una serie de sensores acústicos colocados en postes telefónicos, techos de edificios y otros lugares inadvertidos, conectados con tecnología GPS a las computadoras de las patrullas.
De esa forma pueden triangular la ubicación del disparo, utilizando una fórmula matemática basada en la velocidad e intensidad del sonido.
Con esta información, en cuestión de siete segundos se obtienen las coordenadas en donde ocurrieron los disparos, con un rango de ocho pies de exactitud.
Desde que se cuenta con este sistema, la cantidad de disparos al aire se ha reducido un 64%, según Baca.
El LAPD hizo énfasis en que disparar al aire es un delito grave que se penaliza con un año de prisión.
La policía también anunció que los juguetes que asemejen pistolas o armas son igualmente motivo de preocupación para los oficiales y disuadieron de su uso.
Por su parte, la Asistente del Jefe de la Oficina de Servicios Administrativos, Sandy Jo MacArthur, reportó que el año pasado, los disparos al aire se redujeron un 17%, pero que aún con ello, se recibieron más de 200 llamadas de emergencia en relación a disparos.
Aunque el sistema ShotSpot se reporta eficaz, la oficial MacArthur invitó a cualquier persona que escuche o atestigüe disparos, a que llame al 911. También se puede hacer una denuncia anónima en el (800) 222-8477 o visitando la página lacrimestoppers.org.