Sin licencia pero con su auto
A partir de este domingo 1 de enero no tener una licencia de conducir en California dejará de ser motivo para que las agencias del orden decomisen un auto por 30 días en los retenes de sobriedad (DUI).
Esta medida evita que los choferes sin licencia por su condición indocumentada paguen multas de alrededor de 1,500 dólares y se enfrenten a la posibilidad de perder sus vehículos, algo que también reducirá los ingresos de las municipalidades y las compañías de grúas.
Sólo el año pasado los 28,000 coches que permenecieron en los corralones por al menos 30 días generaron 42 millones de dólares. Cuando sus dueños no los recuperaron, ya sea por falta de dinero o por considerar que la cuota era más alta que el valor del auto, éstos fueron rematados.
La constante presencia de los indocumentados en las subastas sugiere que algunos autos podrían haber sido confiscados y vendidos en más de una ocasión, denuncian activistas.
“Es una victoria muy importante porque es el área donde los conductores inmigrantes sufren más abusos”, dijo el legislador Gil Cedillo, promotor de la ley AB 353, que establece que en caso de detener a un chofer sin licencia y sobrio se le dé tiempo para que otra persona se lleve el auto y evite el decomiso.
En Los Ángeles y otras ciudades ya se aplica esta norma, luego de detectar que en las redes de los puntos de inspección habían caído más choferes sin licencia que borrachos y tras reconocer que más retenes se colocaron en barrios donde habitan mayormente inmigrantes sin un estatus legal.
“Es un gran paso para dejar de decomisar coches por 30 días no sólo en los retenes de sobriedad, sino en las paradas de rutina en las ciudades, condados y en todo el estado”, señaló Cynthia Anderson-Barker, de la Liga Nacional de Abogados (NLG).
“Mi única preocupación es que en ciudades pequeñas y sin una red organizada no se obedezca la ley, porque el negocio de la incautación es muy redituable. No tendrían ningún otro incentivo más allá de seguir la ley”, mencionó Anderson-Barker.
Otras municipalidades han llegado incluso más lejos que la AB 353. La Policía de San Francisco, por ejemplo, espera hasta por 20 minutos para que un chofer con licencia se haga cargo de un vehículo retenido en una parada de tráfico; mientras que la ciudad de Oakland les permite firmar una carta de responsabilidad y estacionar el carro en un sitio seguro.
Actualmente, la Policía de Los Ángeles (LAPD) redacta una norma que dejaría que alguien sin antecedentes penales llame al propietario del coche para evitar la confiscación y que permitiría que el vehículo sea recuperado el mismo día. “No es justo quitar un coche por 30 días”, dijo hace unos días el alcalde Antonio Villaraigosa.
Cedillo, distanciado políticamente de Villaraigosa, comentó a La Opinión que no intentará cancelar los decomisos en paradas de tráfico de todo el estado, sino que luchará para dar un paso más grande: otorgar licencias de conducir a los indocumentados.
“Espero que éste sea el último año que los indocumentados manejen sin licencia”, dijo el legislador. “Ojalá que la gente que habla sobre seguridad pública, como la Liga de Protección de Policías de Los Ángeles [LAPPL], nos acompañe en nuestro esfuerzo para entregar las licencias de conducir a cada conductor en el estado. La gente estará más segura”, aseveró.
El liderazgo del LAPPL y de la Asociación de Agentes del Aeropuerto de Los Ángeles no han dejado de pelear contra estos cambios a favor de los indocumentados. Ambos grupos argumentan que un coche sin confiscar es una bomba de tiempo en las carreteras.