Aumentan esfuerzos para capacitar a transexuales

Varios programas han surgido en todo Estados Unidos para ayudarlos

Gays, lesbianas, bisexuales y transgéneros marchan por César Chávez, de LA, en respeto y reconocimiento a sus derechos.
Gays, lesbianas, bisexuales y transgéneros marchan por César Chávez, de LA, en respeto y reconocimiento a sus derechos.
Foto: Archivo / La Opinión

WASHINGTON, D. C. (AP).- Arriel Michelle Williams está en las primeras etapas de una minuciosa transformación física de hombre a mujer y la sonora discordancia entre su voz masculina y sus tacones altos, aretes y tops femeninos de moda genera el riesgo de inquietar a sus posibles empleadores.

Abandonó la escuela secundaria antes de terminarla, así que su exiguo currículum está limitado a períodos en la cocina de un restaurante Burger King, asistente en un estacionamiento, voluntaria en un centro de atención contra la adicción a las drogas y mesera en un estadio deportivo de Atlanta.

Incluso con esos obstáculos -sin mencionar las dificultades económicas por las que atraviesa Estados Unidos- la ahora mujer de 26 años busca desarrollarse en una carrera de trabajo social y el gobierno la está ayudando a prepararse.

Williams y otros 16 hombres y mujeres transexuales están por graduarse de un programa piloto de entrenamiento laboral y capacidades de vida en el Distrito de Columbia, de un mes de duración y financiado por la ciudad, que busca hallarle empleo a una población con frecuencia marginada.

“No me agrada el estigma de que todos los transexuales trabajan en el sexo y de que sólo sirven para eso. Lo sé por mí mismo. Soy un individuo inteligente y con muchos recursos para vivir más de 10 años en las calles”, dijo Williams.

Nació bajo el nombre de Terrell Williams y hace unos tres meses comenzó con tratamientos hormonales para cambiar de género. “Simplemente sentía que este era el momento de formar parte de algo grande”, agregó.

El programa de Washington es uno de varios para desarrollar una carrera, talleres o ferias del empleo -todos orientados a transexuales- que han surgido en diversas partes de Estados Unidos. Las autoridades del Distrito de Columbia dicen que el de ellos es especial porque está organizado y financiado en su totalidad por el gobierno municipal.

Los programas, que enseñan asuntos básicos como la creación de un currículum así como habilidades laborales más complejas, reflejan una creciente comprensión de los obstáculos que enfrentan los transexuales en sus sitios de trabajo.

Los estudios muestran que las personas que se identifican como transexuales suelen ser discriminadas, pasan apuros por desempleo y recurren en cifras enormes al tráfico de drogas y la prostitución como una forma de ganar dinero.

“La gente que cambia de género sufre un rápido declive en sus ingresos. Para algunas personas ocurre con tanta rapidez que muchas de ellas carecen de una red de seguridad, ya sea una familia en la cual apoyarse, amigos o ahorros”, dijo Gunner Scott, director ejecutivo de la Coalición Política de Transexuales de Massachusetts.

Sólo 15 estados y el Distrito de Columbia tienen leyes que prohiben la discriminación en el lugar de trabajo con base en la identidad de género, las cuales les dan a los trabajadores una vía para interponer demandas, pero incluso cuando a los empleadores no les molesta la perspectiva de contratar a trabajadores que cambiaron de sexo, quedan otros obstáculos.

Los activistas dicen que suelen encontrar a transexuales que buscan un empleo y que abandonaron la escuela antes de graduarse debido a hostigamiento, por lo que tienen poca escolaridad formal o antecedentes laborales.

Algunas personas cambian de trabajo -y su género y nombre legal- más adelante en la vida, lo cual puede dificultar el demostrar la autenticidad de un currículum que pudiera ser impresionante.

También hay trabajadores que obtienen entrevistas laborales pero son rechazados tras presentarse como transexuales, sin mencionar a los que eligen empleos en organizaciones defensoras de las personas que cambian de género porque creen que no tienen otra opción.

Un sondeo a 6,450 transexuales divulgado en febrero por el Centro Nacional por la Igualdad para los Transexuales y la Fuerza Especial Nacional de Gays y Lesbianas halló que el 90% de los que respondieron habían reportado hostigamiento o discriminación en el trabajo: el 15% dijo que abandonó la escuela antes de graduarse debido a que sufría hostigamiento y el 26% declaró haber perdido un empleo por ser transexual.

La Policía en el Distrito de Columbia también ha respondido a una serie de ataques en los últimos meses contra transexuales, aunque no hay indicios de que los incidentes estén relacionados.

Aunque nadie cree que el entrenamiento laboral por sí solo pueda acabar con la discriminación profundamente enraizada, los activistas dicen que los programas al menos pueden enseñar habilidades rudimentarias para ayudar a que los solicitantes transexuales se aventuren en el mundo laboral.

“Lo que podemos hacer es darle herramientas a la comunidad transexual para que tengan la máxima confianza posible en sí mismos cuando ingresen [a un trabajo]”, dijo Amy Drayer, vicepresidente de iniciativas estratégicas del Centro Comunitario LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) de Colorado.