Embargan y abandonan

Casas embargadas están convertidas en basureros y los bancos no se preocupan

Embargan y abandonan
Un grupo de ACCE realizó una limpieza en varias casas embargadas y recogieron gran cantidad de basura.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinion

El buzón de la casa marcada con el 1537 de la calle 99, en el área de Watts, está repleto de papeles de publicidad. La hojarasca ha tapizado el patio donde un par de televisores inservibles y un viejo sillón se suman al desolador paisaje de una casa embargada hace seis meses.

“Y eso no es nada, estaba peor”, dijo Lyneva Mottley, una de las integrantes de la Alliance of Californians for Community Emporwerment (ACCE) que ayer exigieron al gobierno local que aplique una ordenanza municipal que obligue a los bancos a mantener en buen estado las viviendas que han embargado.

Y es que de acuerdo con los propios residentes de Watts, las múltiples viviendas que los bancos han embargado están en abandono y deteriorando la imagen del vecindario, además de devaluar las propiedades

Charles Hardaway es vecino contiguo de esa vivienda de la calle 99 que ha sido vandalizada y en la que las pintas de los pandilleros han quedaron marcadas hasta en el interior de los baños.

“Esta casa se ha convertido en un basurero”, apuntó el señor Hardaway hacia la casa vecina. “La gente tira ahí su basura, los rateros hacen de las suyas, espero que no intenten meterse a mi casa porque tendré que tomar medidas, ¿me entiendes?”.

El vecindario de Watts, donde viven en su mayoría afroamericanos y latinos, ha sido uno de los más afectados por los embargos hipotecarios, el llamado y temido “foreclosure”.

Doña Juana Castillo fue una de las víctimas y en la misma calle donde está la casa que le quitaron y en la que vivió 17 años, otras nueve viviendas han sido reposeídas por los bancos, los mismos causantes de la crisis económica que padece el país y a quienes el gobierno destinó miles de millones de dólares para rescatarlos.

“Eso parece un cementerio de casas”, dijo la señora Castillo al referirse al abandono en el que se encuentran las viviendas.

La casa que la señora Castillo perdió en abril de 2011, tenía un valor hipotecario de más de 240,000 dólares, pero el banco que se la apropió la vendió en 57,300 dólares y ahora el comprador la está ofreciendo en 150,000 dólares.

“Yo quería llegar a un arreglo para pagarla porque el pago se me había subido a 2,231 dólares al mes, pero sólo me permitieron una modificación que me redujo el pago en 168 dólares; estábamos en arreglos con el banco cuando de pronto la vendió y a mi me desalojaron”, mencionó con amargura la ex propietaria.

Hace tres semanas un grupo de miembros de ACCE llevó a cabo una jornada de limpieza en varias viviendas embargadas y tan sólo en la de la calle 99 recolectaron unas 20 bolsas de basuras.

Sin embargo, la ciudad cuenta con una ordenanza que obliga a los bancos a hacerse responsables del mantenimiento de las casas que han embargado, pero a decir de ACCE no la están aplicando.

En el reclamo que ayer hicieron los residentes de Watts estuvo presente el candidato a concejal por ese distrito, el asambleístas Warren Furutani, a quien ACCE ofreció su respaldo.