LA VÍBORA

Paulina Rubio y Nicolás Vallejo
Paulina Rubio y Nicolás Vallejo
Foto: AP

¿No que no? Bien dice el refrán que cuando el río suena… Ya se había hablado desde hace mucho tiempo que el matrimonio de Pau y Cuasimodo no andaba bien. Pues parece que el rumor se confirmó. En España ya se dio por hecho, y por lo tanto en América, aunque no esté confirmado, ya lo estamos celebrando. Bueno, no celebrando, más bien viboreando. Era de esperarse. Pau no es una chica fácil de complacer; acuérdense que se cree la misma Doña vuelta a nacer. ¿Y qué decir de Cuasimodo? Ahí donde lo ven de horrendo, debe tener sus trapitos muy bien guardados. Como dicen por ahí: con dinero, hasta el más feo parece un Adonis. Claro, este abusó en lo horrendo, pero algo tuvo que verle Pau para haberlo aguantado seis años. Miren, la verdad es que nunca se los vio como una pareja de cuento, como si vemos a la cursi de Thalía con su (otro esperpento) Tommy Mottola. Pau es de autos, moda y rocanrol, mientras que Colate (por cierto, así le dicen a Cuasimodo) es de socialité muy a la europea. Es decir, más que una gota de agua y una de aceite no se puede. Se dice que no fue un tercero o tercera la causa de la discordia. Y que tampoco infidelidad de alguno de los dos. Mmmm, aquí sí quien sabe si le habrán atinado los chismosos. Yo veo al feo muy ojo alegre, y ya saben, siempre habrá una tonta disponible si sabe que hay una billetera repleta de por medio. Si quieren mi opinión, yo no veo una separación como algo fatal, sino como algo que te va a librar de algo sí horrible con lo que ya no querías estar. ¿Ustedes qué opinan?

Todavía no salgo de mi depresión. Pero no es depresión por haber aumentado como 10 libras, o porque mis tarjetas de crédito llegaron al tope en estas fiestas. No, es por algo mucho peor que eso. El lunes, por un error de dedo, sintonicé Una familia con suerte, que transmite Univision. Si me perdonan los que la ven, esa serie está hecha para gente con poco cerebro. Absolutamente nada me hizo reir, mucho menos me entretuvo. Los diálogos son sosos, las actuaciones ridículas, el plot devastador… Pero lo más vergonzoso de todo es la actuación de Alicia Machado, que tiene el papel de la tía. Imagínensela hablando no solo como mexicana, sino con el acento de la clase popular -la más popular- de Ciudad de México. Yo diría que lo achilangado nomás no se le da a la venezolana. Ni siquiera me atrevería a decir que está sobreactuada… más que nada porque no sabe actuar. Su papel es lastimosamente ridículo, y se nota que ella no se siente cómoda en él. Solo hay una cosa rescatable en esa telenovela; el perrito, la mascota de la familia protagonista, sí sabe actuar.

¿Y qué onda con… MANNY MANUEL? Ahora resulta que el merenguero puertorriqueño tiene amnesia. Pero no fue ocasionada por la moquetiza que aparentemente alguien le puso hace unos días en la isla, sino como resultado de -yo creo- tanta cosa que me ha metido en el pasado. Digo, para nadie es sorpresa que Manny ha tenido serios problemas con la adicción a las drogas. Pues ahora resulta que no recuerda cómo es que amaneció hace unos días en una avenida de la isla medio muerto. Dice que solo se acuerda de que se encontró con unos amigos y que al otro día despertó en una cama de hospital. Really? ¿Estará seguro de que lo que tomó fue licor? Y cuando dice “unos tragos”, ¿a cuántos se refiere? Porque si fueron más de 15, seguro que yo tampoco me acordaría ni de que existe este mundo.