Talibán: negociar no es fin de lucha

Talibán: negociar no es fin  de lucha
Vocero Ashraf Ghani Ahmadzai, en rueda de prensa.
Foto: AP

KABUL .- El ala política del Talibán dijo el jueves que está lista para comenzar las negociaciones de paz para poner fin a la guerra en Afganistán, pero advirtió que sus insurgentes seguirán con su lucha armada mientras tanto.

En un comunicado enviado por correo electrónico, la agrupación insinúa que los esfuerzos para llevar a las facciones afganas a la mesa de negociaciones están tomando fuerza, pero también pone de relieve los obstáculos en el camino a lograr cualquier acuerdo, en particular la insistencia del Talibán de que el gobierno del presidente Hamid Karzai es un “títere” ilegítimo de Occidente.

El vocero de los combatientes, Zabiulá Mujahid, dijo que ellos han estado peleando desde hace 15 años para establecer un gobierno islámico en Afganistán “en concordancia con los deseos de su pueblo”.

“Es con este fin y para llevar paz y estabilidad a Afganistán que hemos incrementado nuestros esfuerzos políticos para llegar a un mutuo entendimiento con el mundo para resolver la actual situación”, dijo Mujahid en el comunicado.

“Pero este entendimiento no significa un abandono de la yihad y tampoco está ligado a la aceptación de la Constitución del gobierno títere de Kabul”, agregó el vocero.

Una de las condiciones de la comunidad internacional y del gobierno afgano para la reconciliación es que el Talibán acepte la Constitución afgana, lo que significa que debe reconocer el gobierno de Karzai. El categórico rechazo de Mujahid puede resultar un obstáculo clave en el proceso de paz.

Desde hace un mes circulan rumores sobre la posibilidad de realizar conversaciones de paz en Qatar entre la coalición encabezada por Estados Unidos y el Talibán.

El miércoles, la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton aparentemente reconoció que Estados Unidos trata de iniciar un proceso de paz con los islamistas intransigentes para poner fin a la guerra, que ya lleva una década. Washington está estudiando la posibilidad de liberar a varios prisioneros talibán de Guantánamo como gesto para generar confianza.