‘Ocampo mató por placer’

Fiscales afirman que veterano de guerra mató por placer

SANTA ANA, Calif.- Un veterano de la guerra de Irak acusado de apuñalar a muerte a cuatro hombres desamparados en una ola de asesinatos que transcurrió durante varias semanas en el Sur de California buscaba placer al matar a las víctimas, señalaron el miércoles los fiscales.

El fiscal del distrito del Condado Orange, Tony Rackauckas, informó a los periodistas fuera del tribunal de la cárcel que el sospechoso de 23 años, Itzcoatl Ocampo parecía estar lúcido y calmo, ser inteligente y no manifestó indicios de padecer una enfermedad mental.

“Le da placer”, dijo Rackauckas. “Es un asesino peligroso y despiadado que salió intencionalmente a matar gente y aterrorizar toda la zona”.

Ocampo compareció por primera vez ayer por la mañana luciendo el traje color anaranjado para los reclusos. El delgado ex Marina siguió con la mirada los intercambios del juez sobre los planes para retrasar la lectura de cargos hasta el 17 de febrero, a solicitud del abogado de Ocampo.

Luego de una breve audiencia, el abogado defensor, Randall Longwith, se negó a hacer comentarios sobre las acusaciones y dijo que su principal inquietud era tener acceso a Ocampo, que estaba detenido en un pabellón médico y tenía prohibido recibir visitas.

Longwith afirmó que el martes obtuvo una orden judicial para poder ver a su cliente brevemente y que habló con él a través de una ranura para pasar alimentos en su celda, mientras Ocampo se encontraba solamente en ropa interior y estaba envuelto en una manta para no hacerse daño.

“Nos preocupa que no haya tenido realmente acceso a un abogado o a nadie hasta ahora”, informó Longwith a los periodistas. “Parece estar muy asustado”.

Ocampo fue arrestado el viernes por la noche, cuando unos transeúntes lo persiguieron, después de que un hombre fuera apuñalado a muerte fuera de un restaurante de comida rápida en Anaheim, a unas 26 millas al sureste de Los Ángeles. Lo atraparon con sangre en las manos y en el rostro, informaron las autoridades.

Ocampo fue acusado el martes de cuatro cargos de asesinato y acusaciones especiales de asesinatos múltiples, además de estar al acecho y usar un arma mortal. Las tres víctimas fueron apuñadas más de 40 veces cada una con un arma de una sola hoja de al menos 7 pulgadas de largo, informaron las autoridades.

La ola de asesinatos comenzó en diciembre e hizo que la policía desplegara agentes en todo el condado, sede de Disneylandia y de viviendas multimillonarias frente al mar, para urgir a los desamparados a dormir en grupos o en uno de los dos refugios para el invierno.

Ocampo acechaba a cada una de sus víctimas y luego las apuñalaba reiteradas veces con un cuchillo que producía cortes que llegaban al hueso. Seleccionó a su cuarta víctima, John Berry de 64 años, después de que apareciera en un artículo de Los Angeles Times sobre la ola de asesinatos, afirmaron los fiscales.

Berry presentó una denuncia policial el día antes de morir, en la que afirmaba temer estar siendo acechado, pero los agentes no tuvieron tiempo de dar seguimiento a su denuncia debido a la gran ola de casi 600 pistas y rastros.

“Es muy desafortunado que no pudimos llegar a él antes que el sospechoso”, señaló el jefe de policía de Anaheim, John Welter.

La familia de Ocampo dijo que el sospechoso de 23 años había vuelto muy perturbado de Irak en 2008.

El arresto de Ocampo fue el delito violento más reciente en el que se vio involucrado un veterano de guerra. Este mes, un veterano de la guerra de Irak disparó y mató a un guardaparques del Parque Nacional Mount Rainier, que murió horas después mientras huía de la policía por laderas montañosas cubiertas de nieve.

Las autoridades de la Oficina de Asuntos de Veteranos de Guerra (VA, en inglés) afirman que este tipo de casos violentos de alta publicidad pueden transmitir una idea equivocada sobre los veteranos de guerra que regresan al país. Los casos, sin embargo, generaron preguntas acerca de las dificultades a las que se enfrentan los veteranos de guerra para volverse a adaptar a la vida civil.

Como ayuda, la oficina VA creó un programa para ayudar a los veteranos de guerra a readaptarse a sus vidas y evitar los roces reiterados con las fuerzas del orden público. “Hemos observado en reiteradas ocasiones que una vez que los veteranos tienen acceso a estos servicios, podemos ayudarlos”, señaló el portavoz de la oficina VA, Josh Taylor.

Tanto un vecino que es veterano de la guerra de Vietnam como el padre de Ocampo intentaron convencer a Itzcoatl para que recibiera tratamiento en un hospital de veteranos de guerra, pero se negó. Su padre, Refugio Ocampo, dijo que su hijo había vuelto del servicio cambiado.

Afirmó que su hijo expresaba su desilusión y se volvió cada vez más taciturno al tener dificultades para encontrar nuevamente su camino. Después de que Ocampo fue dado de baja en el 2010 y regresó a su hogar, los padres se separaron. Ese mismo mes, uno de sus amigos, un cabo, murió en combate en Afganistán. Su hermano dijo que Ocampo visitaba la tumba de su amigo dos veces a la semana.

Al igual que los hombres a los que se acusa a Ocampo de acechar, su padre también es desamparado. Su padre perdió su trabajo y su casa y terminó viviendo debajo de un puente antes de encontrar refugio en la cabina de un gran camión averiado que está ayudando a reparar.

Días antes de su arresto, Ocampo visitó a su padre, advirtiéndole del peligro de ser desamparado. Le mostró una fotografía de una de las víctimas, dijo su padre. “Estaba preocupado por mí”, dijo su padre. “Le dije, ‘No te preocupes. Soy un superviviente. No me va a pasar nada'”.

Mientras el pánico se extendía por toda la comunidad de desamparados, la policía organizó reuniones en calles clausuradas la semana pasada como forma de buscar la ayuda del público para encontrar al sospechoso. Ocampo, que parece disfrutar de la atención de los medios, pasó dos veces por los puntos de control, pero no llamó la atención, dijo Rackauckas.

Además de Berry, James Patrick McGillivray, de 53 años, murió cerca de un centro comercial en Placencia el 20 de diciembre. El cuerpo de Lloyd Middaugh, de 42 años, fue encontrado cerca del lecho de un río en Anaheim el 28 de diciembre. La tercera víctima, Paulus Smit, de 75 años, fue apuñado a muerte fuera de una biblioteca en Yorba Linda el 30 de diciembre.

Ocampo se encuentra detenido sin fianza. En caso de encontrarse culpable, podría enfrentarse a cadena perpetua sin libertad condicional. Las autoridades no han decidido si solicitar o no la pena de muerte.

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