En busca de desarrollo

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En busca de desarrollo
Con el "Mercado del Barrio", el Barrio Logan tendrá un moderno complejo comercial y de viviendas para sus residentes.
Foto: EFE

SAN DIEGO.- Con la construcción del “Mercado del Barrio”, un complejo comercial y de viviendas en el Barrio Logan, se busca revertir la falta de desarrollo económico y de infraestructura en este sector de San Diego de alta concentración hispana.

Este esfuerzo, que tiene 20 años de preparación, comenzó su primera fase, que incluirá infraestructura valorada en 58 millones de dólares, con piezas centrales como el mercado y un complejo de viviendas accesibles.

La ciudad estima que el proyecto pueda crear 201 trabajos temporales, 223 de construcción y 500 permanentes, además de 200,000 dólares anuales en recaudación fiscal.

El asambleísta Ben Hueso, quien en su posición anterior en el ayuntamiento de la ciudad fue uno de los principales impulsores del proyecto, dijo a Efe que el proyecto tiene 20 años de planificación, y que está basado en el reconocimiento de las necesidades tanto de los residentes como de la comunidad de negocios locales.

“Para las empresas involucradas puede que éste no sea el proyecto más lucrativo, pero para el Barrio Logan será el proyecto más significativo que jamás se haya emprendido”, indicó Hueso.

El asambleísta dijo que la comunidad tuvo que superar complejos obstáculos ambientales, financieros y legales para hacer realidad el proyecto desde 1982.

“Esta comunidad ha sufrido por la contaminación ambiental, por lo que la limpieza del sitio elegido elevó mucho el costo del proyecto, sin que la limpieza haya sido total, pero se ha podido contener el daño de forma que no afecte la salud de los usuarios”, dijo.

El Mercado del Barrio y un restaurante ocuparán edificios separados en el complejo, con un tercer edificio con tiendas y 92 apartamentos, llamados Estrella del Mercado, construidos en la parte superior de los centros comerciales, además de un estacionamiento de tres pisos.

“El Barrio Logan tiene una historia muy extensa, como pocas comunidades en San Diego, establecido en 1870, y ha visto reflejado los cambios económicos en la ciudad y en EE.UU.”, indicó Hueso.

Cuando esté concluido, el proyecto tendrá un valor añadido de cerca de 80 millones de dólares para la comunidad.

Hueso dijo que el nuevo supermercado, la primera demanda por parte de la comunidad, que buscaba en los ochenta un supermercado hispano antes de que ese concepto existiera en EE.UU., será administrado la cadena Northgate, propiedad de la familia González, lo que también ayudará a revitalizar el área aledaña al Parque Chicano.

El proyecto cuenta con fondos y cooperación de socios privados además de la Agencia de Desarrollo de San Diego, la Comisión de Vivienda de San Diego, y el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de EE.UU.

“En comparación con la financiación tradicional, estos fondos pueden ser los únicos disponibles para un proyecto que vale la pena en un vecindario pobre”, dijo a Efe Sarah Woodward, principal asociada en inversiones de CT/KDF que junto al banco Wells Fargo, ha destinado 10.45 millones de dólares para el proyecto.

Woodward dijo que este desarrollo busca servir a vecinos del área, que tradicionalmente han tenido que pagar precios más altos por víveres e insumos en pequeñas tiendas locales.

Israel Valdez, vecino por 15 años del Barrio Logan, dijo que pese a que algunas personas critican que el complejo bloqueará la vista del océano desde el Parque Chicano las ventajas de infraestructura lo compensan.

“En las pequeñas tiendas de alrededor, donde uno compra en caso de emergencia, por ejemplo el pan de dulce más barato lo cobran en 65 centavos, cuando en Northgate valen cinco por dos dólares, además de que cuando compro ahora en tiendas departamentales tengo que manejar por 10 o 15 minutos, y mucha gente de aquí no puede hacer eso porque no tienen autos”, dijo Valdez.

El Barrio Logan, conocido también en el pasado como Logan Heights, albergó a cerca del 15 por ciento de la comunidad mexicoamericana de la ciudad en los años cuarenta, y fue considerado como el segundo barrio chicano en importancia en la costa oeste, con cerca de 20,000 personas.

Sin embargo, cambios en el uso de las tierras en los cincuenta y la posterior construcción de la carretera 5 que dividió el barrio, y la construcción en 1969 del puente de Coronado completó el proceso de dislocación de familias y negocios, forzados a cerrar durante estos programas mayores de construcción, reduciendo la población del barrio a cerca de 5,000 residentes para 1979.

En forma adyacente al Mercado, se construye un campus del Colegio Comunitario local que se espera sirva a 3,800 estudiantes.

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