Latinos presentes en ‘Marcha por la Vida’

Difieren en política, pero se unen en protesta contra aborto

Miles de personas se concentraron ayer para participar en la 'Marcha por la vida', una manifestación contra el aborto.
Miles de personas se concentraron ayer para participar en la 'Marcha por la vida', una manifestación contra el aborto.
Foto: Antonieta Cádiz / La Opinión

WASHINGTON, D.C.- Miles de personas, sobre todo jóvenes y familias, llegaron ayer a Washington, para participar de la Marcha por la Vida y protestar así contra la sentencia de la Corte Suprema que legalizó el aborto en Estados Unidos. A través de las iglesias, la participación de los hispanos en este movimiento, se ha hecho cada vez más fuerte.

Monjas, sacerdotes, grupos de estudiantes, familias y activistas. De todo, se vio en las calles de The Mall, a pesar de la lluvia y el frío propios de la temporada.

“Yo voto pro vida”, “El aborto mata a una persona”, “La vida cuenta” eran algunas de las pancartas de los manifestantes, que se encontraban reunidos y que luego se trasladaron a la sede de la Corte Suprema.

La Marcha por la Vida comenzó en 1974. Con los años, el movimiento ha adquirido mayor fuerza política y social. “Tenemos buses viniendo de todos los puntos del país. Estamos creciendo, atrayendo a gente joven, que se dan cuenta de que los niños no nacidos tienen derechos”, explicó a La Opinión, Carol Tobias presidenta de Nacional Right to Life (NRLC).

“Estamos creciendo en universidades y colegios. Tenemos tres mil asociaciones en todo el país. No vamos a parar”, agregó.

Este año la protesta contó con la participación del presidente de la Cámara de Representantes John Boehner (R-OH), quien aseguró que los legisladores republicanos tienen muchas diferencias, excepto en esta área.

“Podemos no estar de acuerdo en varios temas, pero somos uno en esto, porque la vida humana no es un bien político, ni económico”, dijo.

Un componente que está dando nueva energía al movimiento, es la participación de hispanos. De acuerdo a Tobias, NRLC ha intensificado sus esfuerzos por integrar a este grupo en sus filas.

“Los latinos son pro vida en su mayoría. Nosotros hemos ampliado esfuerzos para llegar a esta comunidad, a través de los medios de comunicación, iglesias, etc., para que se den cuenta de que sus valores no están siendo representados”, comentó.

Aunque en general los grupos pro vida se siente identificados con el partido republicano, no es el caso de algunas de las familias hispanas que participaron en el evento.

Carlos Murcia, junto a su esposa e hija, salieron de Nueva York a las 6AM para integrarse en la Marcha Pro Vida, por primera vez. “En la iglesia nos dieron el anuncio de que había un cupo y decidimos venir”.

“Los bebés no tienen por qué sufrir, todos tenemos derecho a la vida. Mi opinión política es diferente, con respecto al gobierno, yo no me meto en eso. Nosotros estamos acá por los niños”, aseguró Murcia.

“Como hispanos tenemos que dar nuestro apoyo en contra del aborto. A un niño no se le puede quitar la oportunidad de vivir. De política…. En eso si yo no me meto”, dijo Sonia Álvarez, otra de las participantes en la actividad.

Otro de los elementos que le ha dado un nuevo sustrato al movimiento fue la aprobación de la reforma de salud en 2009. Sus líderes acusan al presidente Barack Obama “de ser el mandatario más pro aborto que ha tenido Estados Unidos en su historia”, según lo describió a Douglas Johnson, director federal legislativo a La Opinión.

Los líderes de la marcha insisten en que la legislación ayuda a que el gobierno financie abortos. Actualmente la ley federal prohíbe la utilización de fondos públicos en esta práctica, excepto cuando el embarazo es producto de una violación o incesto.

No obstante, análisis de organizaciones independientes como Kaiser Family Foundation aseguran que la reforma de salud “refuerza las restricciones federales, para evitar que los recursos sean destinado a abortos”.