Muere figura de caso contra O. J. Simpson

Philip Vannatter, detective de policía de Los Ángeles que se desempeñó como investigador principal en los asesinatos de Nicole Brown Simpson y Ronald Goldman ocurridos en el año 1994, murió en el Sur de California, según informó su hermano. Tenía 70 años.

Vannatter murió el viernes en un hospital de Santa Clarita debido a complicaciones a causa del cáncer, informó el domingo su hermano Joe Vannatter a The Associated Press.

En junio de 1994, fue uno de los primeros detectives en arribar a la mansión de la ex estrella del futbol americano O. J. Simpson, donde ocurrieron los asesinatos por apuñalamiento de la esposa de Simpson, Nicole, y su amigo, Ron Goldman. Vannatter prestó testimonio en el juicio por homicidio en el que Simpson fue absuelto.

En 1977, Vannatter fue responsable de la investigación que tuvo como resultado el arresto del director cinematográfico Roman Polanski, quien fue acusado de drogar y mantener relaciones sexuales ilegales con una niña de 13 años de edad.

Con 28 años de trayectoria en el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), donde pasó la mayor parte de su carrera como detective de homicidios, Vannatter se jubiló del departamento en 1995, pero continuó trabajando como asesor en casos de asesinatos no resueltos.

“Era un detective muy dedicado”, dijo Joe Vannatter, agregando que su hermano trabajó en unos 250 homicidios durante su trayectoria profesional. “La última vez que lo vi, había recibido una llamada de LAPD informándole que habían podido resolver un homicidio en el que él había trabajado hace 30 años. Le daban mucho orgullo esas cosas”.

Vannatter arrestó a Polanski en la recepción del hotel Beverly Wilshire ubicado en Beverly Hills, dando comienzo a una saga legal internacional que cada vez acaparó más la atención de los medios tras la huida del director a Francia, después de ser encontrado culpable. Mientras le colocaba las esposas, Vannatter dijo que Polanski llevaba Quaalude, la droga que se le acusó de suministrar a su joven víctima.

Vannatter había pensado en jubilarse a finales de 1994, pero en vez siguió trabando durante más de un año debido al juicio de Simpson. Junto con su compañero detective, Mark Furman, el nombre de Vannatter aparecía con frecuencia en los titulares de los periódicos y su rostro era conocido en los programas de noticias de televisión por cable.

Los abogados de la defensa intentaron atacar la veracidad de Vannatter, sugiriendo que la policía había decidido ir tras Simpson tan pronto como se encontró a la ex esposa asesinada.

La defensa arguyó que el registro de la propiedad de Simpson era ilegal y que todas las pruebas incautadas -incluyendo un guante ensangrentado, calcetines ensangrentados y gotas de sangre- deberían ser desechadas.

En el estrado, Vannatter defendió enérgicamente las medidas tomadas por los detectives en el lugar de los hechos. Dos jueces ratificaron el registro en base al testimonio de Vannatter y de otros detectives que afirmaron que lo buscaban era informar a Simpson sobre la muerte, lo que se convirtió en una emergencia después de que se encontrara sangre en el Bronco de Simpson, ya que temían que las personas en la casa de Simpson pudieran estar heridas.

“No creo que nadie había tenido tanta presencia en las noticias como entonces. … Ahora es parte de la historia. No hay dudas de que estamos indignados con lo que pasó”, dijo Vannatter en 1995 acerca de la absolución de Simpson.

Joe Vannatter dijo que su hermano tuvo que lidiar tanto con la atención de los medios como con las críticas que recibió durante el juicio de Simpson.

“Era muy optimista y sabía que había hecho lo correcto”, dijo Joe Vannatter sobre la participación de su hermano en el caso. “No se dejaba intimidar. Consideraban que habían encontrado a la persona que había cometido este crimen tan horrendo”.

Luego de jubilarse, Vannatter vivió parte del tiempo en una granja en Indiana, donde se desempeñó durante cuatro años como Sheriff adjunto del poblado de Vevay, con una población de 1,683 habitantes.

Antes de trabajar para las fuerzas del orden público, Vannatter, oriundo de West Virginia, había formado parte del ejército.

Además de su hermano, a Vannatter lo sobrevive su esposa, Rita, su hija Donna, su hijo Matthew, agente de LAPD y cinco nietos.

Los servicios fúnebres están programados para el día miércoles en Forest Lawn Memorial Park en Hollywood. Se estableció un fondo de contribución bajo el nombre de Vannatter en la fundación Los Angeles Police Memorial Foundation.