Latinos en la mira de Gingrich para que sean su número dos

El precandidato republicano menciona a dos hispanos entre sus favoritos para la vicepresidencia
Latinos en la mira de Gingrich para que sean su número dos
Newt Gingrich
Foto: Archivo

Miami – El candidato republicano Newt Gingrich podría apostar por algún hispano para ocupar la vicepresidencia del Gobierno de Estados Unidos si finalmente fuera él quien se batiera con Barack Obama y ganara en las urnas el próximo noviembre.

“Marco Rubio (senador por Florida de origen cubano) tiene que estar en cualquier lista de gente a la que mirar como un candidato potencial”, dijo Gingrich en una entrevista en exclusiva con la cadena Telemundo cuando se le preguntó por quién elegiría como vicepresidente del Gobierno si llegara a la Casa Blanca.

Según la transcripción facilitada hoy por esa cadena, Gingrich también mencionó a la gobernadora de Nuevo México, Susana Martínez, de la que apuntó es “muy brillante, muy interesante y de mucho talento”, aunque insistió en que es pronto para hablar de ello, ya que “aún tengo que ganar en Florida”.

La entrevista, que se está difundiendo por fragmentos durante esta semana, fue realizada por el periodista José Díaz Balart, hijo del político cubano Rafael Díaz Balart y hermano de Mario Díaz Balart (congresista en EEUU) y de Lincoln Díaz Balart (excongresista).

El entrevistador recordó que Rubio se opone al “Dream Act” y a una ambiciosa reforma migratoria, a lo que Gingrich aclaró- “No escogería a alguien que no estuviera de acuerdo conmigo”.

“Conozco a Marco antes de que presidiera la Cámara, y es un tipo brillante. Siempre he tenido un gran respeto por él”, apuntó el candidato, quien se mostró confiado en lograr el apoyo de la comunidad hispana que le permita ganar las primarias en Florida el 31 de enero.

En ese sentido consideró clave “nuestro mensaje de conservadurismo sólido” y “nuestra preocupación por Castro, por Chávez, por la lucha en México”, así como el hecho de estar “ganando apoyos en el Tea Party, con los militantes en otros ámbitos de la población de Florida”.

Además, recordó que él mismo ha emprendido a lo largo de su vida cuatro pequeños negocios y valoró que en EEUU haya “tres millones de propietarios hispanos de pequeñas empresas”.

Por lo que se refiere a los inmigrantes indocumentados, recordó que en los 90 se involucró muy activamente para lograr que “miles” de nicaragüenses y de otras nacionalidades no fueran deportados.

“Mi compromiso con un enfoque humano es muy claro, algo que la gente en Miami recuerda”, aseguró Gingrich, quien mostró su sorpresa por el hecho de que dos de sus opositores en la lucha por la candidatura republicana “ni siquiera conciban la posibilidad de que cuando se trata de abuelos y abuelas”, que ya llevan mucho tiempo en este país, se pueda regularizar su situación.

“Creo que es muy importante para nosotros para llegar a controlar la frontera”, así como “reconocer que debemos mejorar las visas para facilitar la entrada legal” de quienes quieran venir a EEUU, apuntó, para luego recordar que el turismo es la mayor fuente de ingresos de Florida.

En su opinión, también sería conveniente crear un programa de trabajadores huéspedes al país, aunque delegaría su gestión a alguna compañía como “American Express, Visa o MasterCard”.

“Hay personas que han estado aquí 25 años, que han trabajado, pagado sus cuentas, tienen familias, hijos, nietos (…). No creo que el pueblo estadounidense vaya a enviar a la policía a por una abuela o un abuelo. Yo creo que eso está mal”, defendió.

Por lo que se refiere a las relaciones de EEUU con Cuba, recordó la reciente muerte del disidente encarcelado Wilman Villar, que estaba en huelga de hambre, y dijo que “quien dirija el Gobierno (de EEUU) debería estar enfadado por este tipo de tiranía justo al lado de nuestra frontera”.