Más que un ensayo

Orquesta Simón Bolívar se cita con alumnos YOLA
Más que un ensayo
Andrés Gonzales, Tomás Medino (der.) de la OSB y niños de YOLA.
Foto: J. Emilio Flores

La fuerte lluvia que cayó en la tarde del lunes no impidió que una docena de integrantes de la Orquesta Simón Bolívar de Venezuela arribaran a las instalaciones del programa Heart of Los Angeles (HOLA) para dictar una clase de música instrumental a los estudiantes de la Orquesta Juvenil de Los Ángeles (YOLA).

Con instrumentos en mano, más de 100 alumnos de la Orquesta Juvenil HOLA -entre las edades de ocho y 12 años- recibieron a los músicos profesionales en compañía de sus padres e instructores de YOLA, la revolucionaria iniciativa del maestro Gustavo Dudamel con la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles y otras instituciones de la ciudad.

Este novedoso proyecto, inspirado en el Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela (El Sistema), busca cambiar la vida de los niños con desventajas económicas al ofrecerles acceso a la formación musical.

“Bienvenidos. Nos sentimos felices de tenerlos aquí”, dijo a los visitantes un niño latino, hablando perfecto español. El mismo saludo se escuchó luego en inglés, tagalo y coreano, para resaltar la diversidad cultural que hay entre los menores favorecidos por el programa musical YOLA.

Tony Brown, director ejecutivo de HOLA, se unió al caluroso saludo. “Les damos gracias y nos sentimos orgullosos y honrados de que ustedes, que integran la conocida Orquesta Simón Bolívar, estén aquí inspirando a nuestros estudiantes”, dijo el funcionario.

Pero la bienvenida no se quedó sólo en palabras. Los menores interpretaron varias piezas clásicas de compositores como Brahms, Tchaikovsky y Dvorak, bajo la batuta del profesor Blake Cooper, director de la Orquesta Juvenil HOLA. El repertorio incluyó dos tangos.

Luego del emotivo concierto, los estudiantes fueron divididos para tomar la esperada clase instrumental con los expertos en la ejecución de la trompeta, el trombón, la tuba, la flauta, el clarinete, el bombardino, el oboe, el fagot, el barítono, la trompa (corno francés) y los tambores.

John González, de 11 años y estudiante del fagot, tuvo una clase personalizada con Gonzalo Hidalgo, de 28 años, quien le enseñó a no apretar la caña con los labios al sacar el sonido de las notas con el instrumento. “Él me recuerda cuando yo tenía ocho años y tomé mis clases de fagot en El Sistema”, expresó Hidalgo, natural del estado de Barinas, Venezuela. “Mi fagot en aquel entonces era también de plástico”.

Pedro Carrero, uno de los trombonistas veteranos de la Orquesta Simón Bolívar (OSB), trabajó con ocho estudiantes. “Los chicos no están mal”, expresó. “Tienen mucho potencial y, sobre todo, mucha curiosidad en el por qué de cada ejercicio”.

Los pequeños músicos y sus padres se prepararon desde septiembre para el inspirador encuentro, que aprovechó el conocimiento musical de los visitantes.

“Los talleres con cada músico será una experiencia inolvidable para los los niños”, dijo Viviana Trejo, originaria de Guatemala y mamá de Vivian Trejo, una niña de 11 años que toca la tromba en YOLA. “[Los niños] están muy emocionados de conocer y estar con estos músicos que salieron de El Sistema, al igual que el maestro Gustavo Dudamel”.

“En la clase aprendí que para que se escuche una nota perfecta todos tenemos que respirar al mismo tiempo para que se escuche como un solo sonido”, compartió la menor, y afirmó que cuando grande quiere ser un músico famoso como Dudamel.

El encuentro terminó con un concierto que los escolares y los integrantes de la OSB dieron a los padres, quienes aplaudieron hasta el cansancio.

El concierto de despedida sirvió como el primer ensayo que estas dos partes hacen para el recital que darán el próximo lunes en la Catedral de Nuestra Señora de LA.