Mourinho calienta el baile

Técnico del Real Madrid choca con Casillas y Ramos, y habla de dejar el equipo en junio
Mourinho calienta el baile
José Mourinho.
Foto: EFE

MADRID, España.- Porque descubrió que no tenía el manejo total, como a él le gusta, y porque se hacen evidentes divisiones en el vestuario del Real Madrid, José Mourinho dejó saber ayer al estamento madridista que podría terminar su aventura en España el próximo mes de junio.

No le gustó que lo silbaran aunque había goleado 4-1 al Athletic de Bilbao, y menos aún que Sergio Ramos y Casillas, sus dos capitanes, le plantaran cara. Luego todos quisieron disimular el choque, pero ya el diario Marca había documentado el caso, que tomó vuelo a nivel mundial y destapó una crisis de proporciones.

El mismo día que el rotativo españl desveló el agrio enfrentamiento, el técnico portugués entregó el mando al grupo de españoles y le respondieron con un triunfo en un vistoso partido que remontaron (4-1).

Fueron señalados tras el Clásico y respondieron a Mourinho en Valdebebas.

“La culpa no es de Altintop ni Carvalho. Y Cristiano ha sido el mejor. Jugadores que siempre están bien hoy han fallado”, aseguró el técnico en la sala de prensa tras un nuevo batacazo ante el gran rival, el Barcelona. Casillas, Ramos y Xabi Alonso se sintieron señalados públicamente.

El vestuario del Real Madrid está unido, pero siempre han existido grupos. Uno más afín a Mourinho, que comulga con todo lo que hace su entrenador. El segundo, formado por los españoles, y la mayoría de ellos campeones del mundo, han mostrado en varias ocasiones su desacuerdo con acciones de su técnico.

Ocurrió con el dedo en el ojo a Tito Vilanova y con situaciones domésticas del día a día. La puerta del despacho de Mourinho siempre está abierta para sus jugadores, y la iniciativa la aprovechan más Casillas y Sergio Ramos. Las explicaciones y los reproches son habituales en una relación amor-odio con el portugués.

Con todas las miradas dirigidas a ellos, Mourinho pasó de apostar por su “escuadrón” en el clásico copero ante el Barcelona, a realizar seis cambios en el once y el dibujo táctico.

A la plantilla no le gustó su apuesta defensiva en el Bernabéu. Ramos lo dejó claro en zona mixta: “A veces ha acertado en sus planteamientos y a veces no”.

No hubo castigo público para sus dos capitanes. Íker Casillas jugó su partido oficial 600 con el Real Madrid. Curiosamente ante el equipo con el que debutó, el Athletic Club de Bilbao, 13 años después. Ya es el sexto jugador con más partidos en la historia del club, y en dos partidos será el cuarto superando a Fernando Hierro (601) y Paco Gento (602). Aún lejos de los 741 de Raúl González.

Sergio Ramos lideró una defensa que comenzó nerviosa y concedió numerosas oportunidades a su rival. Con su garra habitual, fuerte al corte y potente en el juego aéreo en los saques de esquina. Para corregir los errores que le achacó su entrenador. Vio una cartulina amarilla con la que cumple ciclo ante el Zaragoza.

Sobre la información del diario Marca, aunque Álvaro Arbeloa no la desmintió, pidió que alguien firmase lo publicado.

“Sobre esa información preguntad a Marca. A mí me gustaría que cuando se da una información por lo menos se firme. Están en su derecho de poner una editorial, pero estaría bien que fuesen valientes para firmarla”, reconoció.

Y defendió las palabras de Ramos en zona mixta cuando habló del planteamiento defensivo de Mourinho.

“Lo que dijo Sergio es que fallamos y acertamos todos. Unas veces los jugadores y otras el entrenador. No leí que Sergio dijese que se equivocó el entrenador”.

Por último, pensando en el clásico del Camp Nou con el 1-2 en contra, Arbeloa no descartó la remontada. “Vamos con ganas. Sabemos lo complicado que es, pero si en algo se caracteriza a Real Madrid es por luchar hasta el final”.

Hasta ahí la diplomacia, pero lo cierto es que Mourinho ya esta incómodo y habla de irse.