Buscan en vertedero arma con la que mataron a “Pancho”

Se trata de una pieza fundamental para esclarecer el caso

Buscan en vertedero arma con la que mataron a “Pancho”
Foto familiar de Francisco Rodríguez
Foto: J. Emilio Flores / La Opinion

El basurero de Calabasas en Agoura es hoy el centro de la búsqueda del arma que cobró la vida del estudiante de la preparatoria El Camino Real de Woodland Hills, Francisco “Pancho” Rodríguez.

Elementos de la policía de Los Ángeles y voluntarios están buscando en el basurero con la esperanza de recuperar la pieza fundamental en la investigación de la muerte de Rodríguez, acaecido el 11 de enero.

Rodríguez de 17 años, otrora portero de su equipo de fútbol de su preparatoria, fue muerto por un disparo de arma de fuego en las afueras de su casa en Winnetka.

De la investigación han resultado dos arrestos, Jason Alejandro Schumann, de 24 años y vecino de Calabasas, contra quien fueron sometidos cargos de homicidio y está detenido bajo fianza, la cual asciende a $2 millones y Elizabeth Ibarra de 19 años, contra quien no se presentaron cargos.

La policía informó que recientemente Ibarra fue dejada en libertad de la prisión de Los Ángeles después de cumplir una condena de seis meses por falsificación.

Ibarra estuvo bajo custodia desde su arresto en octubre 31, pero fue dejada en libertad una semana antes del asesinato. También ha sido detenida por robo de identidad y agresión a un oficial de policía.

Las investigaciones indican un posible vínculo sentimental entre Rodríguez e Ibarra. Aparentemente, Ibarra puso mensajes en la página de Facebook de Rodríguez, lo que provocó los celos de Schumann.

La noche del crimen, Rodríguez fue buscado por una mujer de cabello rojizo en la puerta de su casa. La víctima, según sus familiares, se mostró nerviosa ante la búsqueda y salió a su encuentro. Al poco tiempo se oyeron los disparos y el joven se desplomó en el jardín frontal de su hogar a causa de heridas de bala. Murió al poco tiempo en el hospital.

Según allegados de Rodríguez, este no tenía novia, pero los vecinos afirmaron haberlo visto en compañía de una mujer de pelo rojo recientemente. Se alega que Ibarra se tiñó el pelo para engañar a las autoridades.