Victoria para los inquilinos de la calle Menlo

Inquilinos de la calle Menlo del Sur de Los Ángeles se anotaron una victoria el lunes. La Corte Superior falló a su favor y el encargado de la propiedad en estado deplorable tendrá que pagarles 54,000 dólares en costos de reubicación.

Victoria para los inquilinos de la calle Menlo
Cuatro ancianos pagaban 450 dólares por mes, cada uno, por habitar la casa que no tenía agua, electricidad o luz.
Foto: Virginia Gaglianone

Inquilinos de la calle Menlo del Sur de Los Ángeles se anotaron una victoria el lunes. La Corte Superior falló a su favor y el encargado de la propiedad en estado deplorable tendrá que pagarles 54,000 dólares en costos de reubicación.

La complicada historia se remonta al año pasado cuando la casa fue declarada en estado deficiente. En esos casos, la ley indica que si el dueño de la propiedad no hace los arreglos correspondientes, el inquilino puede pagar por ellos, en lugar de pagar el alquiler. Los inquilinos que sabían de la situación terminaron mudándose y los nuevos inquilinos, cuatro personas de la tercera edad, no fueron informados. Como resultado, siguieron pagando la renta cada mes, esperando que el dueño se hiciese cargo de los arreglos.

“No teníamos electricidad, agua o gas”, contó Captoria Gray, una de las inquilinas que desconocía la situación. “¿Se imagina lo que es vivir sin luz y sin agua?”

Los inquilinos recurrieron a Acciones Estratégicas para una Economía Justa (SAJE), una organización que defiende los derechos de los residentes del Sur Centro.

Jyotswaroop Bawa, activista de SAJE, La Opinión que la dueña original de la casa era una anciana llamada Ocie Hinkle que vivía en una de sus habitaciones de la casa. El título de la propiedad se encontraba en disputa y el año pasado, el abogado a cargo, Larry Lewellyn, intentó desalojar a los inquilinos acusándolos de estar viviendo gratis en la propiedad.

El Departamento de Vivienda de la Ciudad y la Corte comprobaron que los ancianos sí pagaban su alquiler de 450 dólares cada uno, todos los meses, que la casa era inhabitable y que el abogado debía pagarle a sus inquilinos, personas mayores de bajos ingreso, el costo de reubicación por no haber hecho los arreglos pertinentes.

El lunes la corte falló a favor de los cuatro inquilinos, que continuaban viviendo en condiciones deplorables porque no tenían los recursos para mudarse.

El caso es parte de una historia mayor, explicó Bawa. La casa en cuestión se encuentra en los alrededores de la Universidad del Sur de California donde la demanda de casas es muy grande.

“Quieren sacar a las familias que vivían en la comunidad porque es mucho más lucrativo alquilar la propiedad a estudiantes, que pueden pagar 500 dólares cada uno o más. Con dos estudiantes por habitación, un alquiler puede pasar los 3,500 dólares”, explicó Bawa.

En la cuadra de la casa de Menlo, sólo queda una casa habitada por una familia y, según Bawa, sus miembros son objeto de diario acoso por los estudiantes que viven alrededor.

“Se trata de familias que han vivido en la zona por años, que han criado a sus hijos, muchos latinos de bajos recursos y no porque sean inquilinos, tienen que ser desplazados”, indicó.