Revisan caso de maestro arrestado por fotos de niños en sumisión

Sheriff recomendó en '94 que Berndt fuera procesado por acto lascivo
Revisan caso de maestro arrestado por fotos de niños en sumisión
Mark Berndt en foto de arresto.
Foto: Suministrada

Agentes del sheriff recomendaron en 1994 que se presentara un cargo de intento de caricias lascivas contra un maestro del que ahora se sospecha que tomó fotografías de niños en su clase en el que parecen estar en actitud de sumisión, pero los fiscales se negaron, asegurando que no había suficientes pruebas, revelaron las autoridades el jueves.

La investigación se hizo después de que una niña de 10 años aseguró que el maestro de escuela primaria Mark Berndt intentó tocarle los genitales durante la clase y ella le empujó la mano para alejarla, dijo Dan Scott, sargento del sheriff.

Los detalles del caso de hace 18 años y otras afirmaciones de otras dos exestudiantes sobre comportamiento extraño por parte de Berndt surgieron solamente tres días después de su detención.

Las alegaciones plantearon otras preguntas sobre por qué el maestro no fue sancionado por las autoridades escolares, que han sido duramente cuestionadas por algunos padres por esperar un año para revelar que se sospechaba que Berndt fotografiaba a niños buscando sensaciones sexuales.

Las autoridades solamente comunicaron a padres de niños identificados como víctimas la investigación más reciente.

Funcionarios escolares e investigadores dijeron que se siguieron los procedimientos adecuados para investigar y establecer un caso contra el maestro.

Scott dijo que el incidente que implicó a la niña de 10 años ocurrió en septiembre de 1993, pero que no fue denunciado por la madre de la niña a las autoridades de la escuela primaria Miramonte hasta enero del año siguiente.

Los Angeles Times informó que la niña se dio cuenta de que el comportamiento de su maestro era equivocado y habló con su madre después de ver un programa de Oprah sobre caricias inadecuadas.

Funcionarios escolares notificaron al Departamento del Sheriff, y los resultados de la investigación se enviaron a los fiscales con una recomendación de establecer un cargo por cometer un acto lascivo en un menor de 14 años, dijo Scott.

“En base a lo que leí, era una investigación cuidadosa y completa”, dijo Scott, que señaló que el investigador que manejó el caso se jubiló.

Sandi Gibbons, portavoz del fiscal del distrito, dijo en una declaración que el caso fue rechazado porque no había pruebas suficientes para probar que había ocurrido un delito. No se reveló más información en la declaración.

Berndt negó la acusación en ese momento.

Antes, dos mujeres que dijeron que eran exestudiantes de Berndt, dijeron al Times que se habían presentado quejas sobre el extraño comportamiento de Berndt desde 1990.

Marlene Trujillo, de 30 años, dijo que ella y otras dos compañeras de clase de cuarto grado habían dicho a una consejera escolar que Berndt con frecuencia movía las manos debajo de su escritorio, cerca de su regazo, en el frente del salón de clases.

Trujillo dijo que la consejera “solamente nos dijo que no era bueno inventar historias. Dijo que era nuestra imaginación. Nunca se volvió a hablar sobre eso”.

John Deasy, superintendente del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles, dijo al diario que tenía dificultades para determinar cómo el presunto comportamiento no se detectó durante tanto tiempo.

“¿Cómo se puede explicar que esto haya sucedido durante tantos años y nadie parecía saberlo?”, dijo Deasy. “Estoy intentando entender cómo alguien podría no haberlo sabido”.

Berndt, de 61, permanecía ayer encarcelado con una fianza de 23 millones de dólares por cargos de delito grave de cometer actos lascivos en 23 niños y niñas, de 6 a 10 años, entre 2005 y 2010. Podría enfrentarse a varias condenas de cadena perpetua si es condenado.

Usando una cámara fotográfica barata, Berndt es sospechoso de haber tomado casi 400 fotografías de estudiantes de Miramonte, algunos con una cucaracha gigante de Madagascar de un terrario de la clase en la cara.

Otros tenían los ojos cubiertos o tenían cinta adhesiva transparente sobre la boca, y a algunos se les dio galletas con semen para comer como golosinas en las sesiones de fotos que eran consideradas como juegos, dijo Scott.

Algunos de los estudiantes de Berndt lo defendieron, asegurando que era un maestro bueno y generoso.

Angelica Zuniga, 16, ahora estudiante de undécimo grado, estaba en tercer grado en 2003 cuando Berndt fue su maestro. Dijo que nunca le pidió a ella ni a otros estudiantes que hicieran nada extraño ni que jugaran a juegos inadecuados.

“Lo están llamando ‘monstruo’. No es ese tipo de persona”, dijo Zuniga. “Fue uno de los maestros más asombrosos. Ha dedicado su vida a nosotros y quiero defenderlo”.

La última investigación de Berndt comenzó en otoño 2010 cuando una persona que procesa fotografías sospechó de las fotos y las entregó a la policía de Redondo Beach, que el 2 de diciembre 2010 las entregó al Departamento del Sheriff, dijo Scott.

Berndt, que enseñó en Miramonte durante más de 30 años, fue retirado del salón de clases en enero 2011 y despedido en el mismo mes.