Inmigrante es arrestado en un banco

Luis Martínez Rodríguez había sido cliente de Bank of America desde 1998 por eso cuando lo citaron para aclarar información sobre una nueva cuenta que había abierto un día antes, nunca imaginó que saldría de la sucursal bancaria en Marysville, sujetado con esposas y fuertemente custodiado por la policía.
Inmigrante es arrestado  en un banco
Luis Martínez sostiene su tarjeta de débito.
Foto: Araceli Martínez / La Opinión

SACRAMENTO.- Luis Martínez Rodríguez había sido cliente de Bank of America desde 1998 por eso cuando lo citaron para aclarar información sobre una nueva cuenta que había abierto un día antes, nunca imaginó que saldría de la sucursal bancaria en Marysville, sujetado con esposas y fuertemente custodiado por la policía.

“Cuando yo llegué el gerente me dijo que iba a hablar con su supervisor, y a los diez minutos llegó la policía y me pidieron mi identificación. Yo les entregué mi ID de California, estaba vencida pero era legal porque la saqué en 1993 y la renové en 1998”, comentó a La Opinión.

“Les pregunté qué es lo que estaba mal. El gerente dijo que él estaba haciendo su trabajo. Y la policía salió con que yo estaba queriendo hacer fraude”, recordó.

Así, en febrero de 2011, Luis Martínez fue arrestado por la policía de Marysville, una pequeña ciudad de 12 mil habitantes, 40 millas al Norte de Sacramento.

La policía no estableció ningún cargo en su contra pero lo reportó a las autoridades del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), quienes lo retuvieron por dos semanas, una en Marysville y otra en una prisión federal de Chaparral, Nuevo México.

Una de las cosas que más le dolió fue que su hija de entonces 6 años presenció atemorizada todo el incidente ya que lo acompañaba al banco.

“El gerente no me dejó ni siquiera llevar a mi hija al baño. El mismo la llevó, ni siquiera le pidió a una empleada mujer que la acompañara”, recuerda molesto.

Luis Martínez logró salir con el pago de una fianza por 1,500 dólares pero ahora enfrenta un proceso que podría terminar con su deportación a México, de donde salió cuando tenía 16 años.

Hoy tiene 35 años, y es padre de tres hijas de 16, 15 y 7 años.

“Ahora estoy un poco más tranquilo pero si me afectó mucho”, dice Luis Martínez aunque es notorio su aspecto demacrado y triste.

“He perdido mucho peso y he estado enfermo”, confiesa el inmigrante quien siempre trabajó en restaurantes como cocinero y encargado.

El caso de Luis Martínez dio como resultado una demanda legal contra Bank of America en la Corte Superior de San Francisco en diciembre pasado.

Hank G. Greenblatt, uno de los abogados que demandó a Bank of America, dijo que lo hecho no es consistente con lo que su Presidente dijo en un testimonio en el Congreso de que ellos le daban la bienvenida a todos en sus bancos.

“Hay muchas inconsistencias y el problema mayor, independientemente del estatus migratorio del señor Martínez, es que los empleados de los bancos no deben actuar como agentes de migración”, argumentó.

“Nosotros consideramos que hubo una violación de los derechos constitucionales del señor Martínez al hacer que se lo llevaran en custodia, eso no es el papel de un banco. Fue muy penoso, lo humillaron, pusieron mucho estrés en su familia y en su hija”, opinó.

Colleen Haggerty, portavoz de Bank of America, respondió que Luis Martínez presentó un seguro social falso.

“Debido a que es ilegal presentar identificación falsa para obtener servicios bancarios, el banco sospechó que el señor Martínez Rodríguez pudiera estar cometiendo un crimen que afectara adversamente al Banco y a sus clientes”, indicó.

Hizo ver que como consecuencia llamaron a la policía y reportaron la sospecha del crimen.

“Luego la policía vino a la sucursal y condujo su propia investigación. Bank of America no arrestó al señor Martínez, ni contactó al Servicio de Inmigración y Aduanas”.

Añadió que por tanto las acusaciones no tienen mérito y se defenderán con vigor de ellas. Por último, Haggerty subrayó que Bank of America no discrimina en contra de sus clientes y no actúan injusta o arbitrariamente en este asunto.

Pero a Luis Martínez no le queda duda de que se trató de un asunto de discriminación por parte del gerente.

“Otro me hubiera llamado y preguntado qué estaba pasando.No tenía ningún aviso previo que hubiera una investigación de mi seguro social”, externó.

Cabe decir que como resultado, Luis Martínez está a punto de perder su casa ya que justo cuando lo iban a detener iba a hacer el pago de su hipoteca. Bank of America ordenó el embargo, el cual fue parado temporalmente por sus abogados.

Carlos González, cónsul de México en Sacramento dijo que el caso de Luis Martínez, a quien ayudaron al ponerlo en contacto con abogados para su defensa, hizo que se comunicaran con Bank of America a nivel regional.