Republicanos siguen sin gran entusiasmo

Esto revela lo poco que atrae Romney a los votantes que son más conservadores
Republicanos siguen sin gran entusiasmo
Un competidor en apariencia menor, el conservador Rick Santorum, ganó las 3 elecciones del martes.
Foto: AP

La imagen de inminente candidato favorito que quiso cultivar Mitt Romney para las primarias republicana, cada vez se desmorona más ante los embates de sus competidores, el disgusto de los votantes más conservadores y los triunfos ajenos en estados en los que ganó con facilidad en 2008.

Un competidor en apariencia menor, el ultra conservador Rick Santorum, ganó las tres elecciones del martes pero más duro para Romney es que las perdió por márgenes inferiores a los que él mismo había obtenido en 2008, cuando no era el favorito, sino la alternativa “conservadora” al moderado John McCain.

En las asambleas de Minnesota, Romney llegó tercero. En 2008 había ganado por tres a uno contra McCain. En Missouri Romney obtuvo el 29% en una competencia entre tres en 2008, en esta ocasión sólo logró 25%. En Colorado, Romney obtuvo tres veces más votos que McCain hace cuatro años, en esta ocasión perdió frente a Santorum, un candidato que casi no tiene fondos ni organización de campaña.

“Colorado me sorprendió un poco”, indicó David Johnson, asesor republicano de campañas. “Esto demuestra simplemente que los votantes no están satisfechos con Romney y que los conservadores ahora se han vuelto hacia la alternativa Santorum, en vista de que Gingrich también parece defectuoso”.

Además, la asistencia a las urnas de los votantes fue inferior a la de 2008, demostrando poco entusiasmo de la base del partido, que es la que más vota en este tipo de elecciones internas.

Para Saladin Ambar, profesor asistente de ciencias políticas de Lehigh University en Pennsylvania, este poco entusiasmo revela lo poco que atrae Romney a los votantes más conservadores del partido.

“Irónicamente, el tipo de política que practican Santorum y Gingrich está muy fuera de la media del país y dificil que atraiga a los votantes independientes y hace dificil pensar que alguno pueda ganar la Casa Blanca”, dijo Ambar. “En realidad están en una situación de que no pueden ganar con Romney pero tampoco sin Romney”.

Algunos argumentan que la fuerte pelea reforzará al nominado, que nadie duda será Romney, debido a que tiene la organización y el dinero para llegar hasta el final y acumular a los delegados necesarios.

“De alguna manera la fuerza de los conservadores recalcitrantes como Gingrich y Santorum podría mostrar a Romney como una alternativa más razonable para la elección general”, apuntó el Dr. Matthew Hale, politólogo de Seton Hall University. “Obama pintará a Romney como extremista, pero Romney puede decir que eso no es así, porque no lo apoyó la derecha extrema”.

La gran pregunta ahora es si Romney podrá unir el partido y atraer a la base entusiasmada a votar en Noviembre, una pregunta que no se esperaba tanto del lado republicano, como del demócrata. Hasta ahora, la participación es baja y el entusiasmo es poco, dijo Gary Segura, profesor de Stanford y asesor de Latino Decisions.