Comunidades seguras toman nuevo giro

Para Asambleísta las S-comm han sido una trampa venenosa en L.A.

SACRAMENTO.- El temor a la deportación que previno a los padres de la escuela Miramonte en Los Ángeles a denunciar los abusos del profesor Mark Berndt, inspiró aún más una propuesta de ley que busca enmendar en California el controversial programa federal Comunidades Seguras (S-comm).

Al salir a la luz pública, los abusos sexuales del profesor Berndt contra los estudiantes de Miramonte, los padres de familia de la escuela predominantemente hispana, declararon a los medios que no quisieron hablar con las autoridades porque estaban preocupados de que el Departamento del Alguacil encargado de la investigación, los refiriera a Migración a través del programa S-Comm.

Comunidades Seguras fue hecho obligatorio por el gobierno federal en todo el país en agosto del año pasado, una acción que echó por tierra un proyecto de ley del asambleísta demócrata de San Francisco, Tom Ammiano, que buscaba hacer que la aplicación de este programa quedara al criterio de cada ciudad.

S-Comm automáticamente envía las huellas digitales de los detenidos por las policías locales y los alguaciles al Servicio de Migración y Aduana (ICE) lo que ha provocado miles de deportaciones de inmigrantes con cargos criminales menores.

Lo sucedido en Miramontes hizo de nuevo que Ammiano retomará su proyecto de ley tratando de evitar que abusos como los ocurridos en esta escuela no se repitan.

“Lo que está sucediendo en Miramonte representa la tragedia de S-Comm de la que hemos venido hablando desde que este programa comenzó. Aquí tenemos a familias de inmigrantes cuyos niños sufrieron los peores abusos pero que tienen miedo de ir a la policía”, dijo Ammiano a través de un comunicado.

“¿Qué dice sobre nuestra sociedad el que los padres no denuncien a la policía cuando sus hijos están en peligro? !Ya basta! necesitamos terminar esta pifia llamada S-Comm y restaurar la confianza en nuestras comunidades”, enfatizó.

Y añadió que cada padre independientemente de su estatus migratorio merece tener acceso a la policía y a saber que sus hijos están protegidos.

El Acta de Confianza como se le ha llamado a la propuesta de ley que Ammiano presentará antes de que termine el mes, asegurará que sólo sean detenidos personas con ofensas serias y no como el caso de Norma, una mujer hispana de San Francisco que fue arrestada el año pasado y enfrenta orden de deportación, tras una llamada de auxilio a la policía cuando estaba siendo de víctima de violencia doméstica, explicó Jon Rodney, del Centro de Políticas para los Inmigrantes de California con sede en Oakland.

Rodney comentó que esta propuesta busca limitar la colaboración entre la policía y ICE en California para que los inmigrantes puedan vivir en comunidades seguras.

Para Ammiano, Comunidades Seguras ha sido “una trampa venenosa real en Los Ángeles”.

Si una legislación como la que plantea Ammiano hubiera estado en vigor en California, los padres de Miramontes no habrían tenido miedo de ir a la policía y contar sus historias acerca de los despreciables actos cometidos contra sus hijos, dijo la directora de la Coalición por los Derechos Humanos de Los Ángeles (Chirla), Angélica Salas.