Jugar a ganar

El “caucus” republicano en Nevada (una modalidad política extraña para los latinos) que ganó Mitt Romney hizo que lograra una cómoda ventaja sobre Newt Gingrich.

Como todo este proceso de “primarias” es solo una rebatinga por el poder, esta ventaja temporal provocó un reacomodo de simpatizantes.

Se decía que Gingrich era el “más conservador” de los republicanos y por ello tenía gran respaldo, no oficial por cierto, de la extrema derecha.

La balanza aun se inclina a favor de Mitt Romney, al que Gingrich criticaban como “liberal”. Pero como los resultados de los “caucuses” en Colorado, Minnesota y Missouri, revivieron a Rick Santorum ahora están en aprietos y obliga a un nuevo reacomodo de políticos; siguen con Romney sin dejar de estar con Gingrich y cortejan a Santorum. Esto en el lenguaje mudo de la política quiere decir que no están con ninguno; juegan a ganar.

¿Es Santorum el preferido por el “partido del Té”? Eso dicen…

Según algunos reportes Romney ganó en el “caucus” de Nevada porque el 30% de la población es mormona… y él lo es.

Es decir… la religión si cuenta…. Y lo podemos comprobar por los resultados en estados predominantemente evangélicos, donde ganó Santorum.

Pero dejando a un lado el aspecto religioso, esta singular campaña sigue siendo una lucha de personalidades no con ideas y programas sino con apoyo de millones de dólares.

Incluido en este juego está el millonario de negocios malabares con bienes raíces en New York, Donald Trump, que declaró que respalda a Romney… Quizá busca la vicepresidencia o solo quiere tener la puerta abierta en la Casa Blanca para… vaya usted a saber para qué.

Muchos ciudadanos independientes deben estar cansados de este interminable circo político y, en los círculos que frecuento, muchos republicanos también.

Para presidente de este país se necesita un líder fuerte, sin tanta cola que le pisen, sin que todos sus defectos, reales o inventados, se hayan ventilado y que, una vez en el cargo actúe como presidente de todos lo americanos, no solo de los que lo eligieron y con capital político suficiente para gastarlo en actuar así.

¿Alguno de los precandidatos tiene esas características?

Quizás tenga yo mala memoria, pero no recuerdo un grupo de políticos tan poco impresionantes como el que está recorriendo los estados en su afán de asegurarse suficientes delegados para ser nombrado candidato o para que su voz tenga peso en la convención nacional del Partido Republicano.

Todo se les complica por ese constante hacer declaraciones, por los incesantes ataques de uno al otro y la ausencia de debate sobre los verdaderos problemas que tiene el país.

¿Con qué van a enfrentarse a Obama que, a primera vista, parece superior a ellos? Esta situación debería estar produciendo preocupación en los republicanos.

Y yo pregunto, no solo por este “proceso de selección”, sino por la forma en que los aspirantes destrozan su prestigio, si el Partido Republicano no tiene capacidad para intervenir y hacer que las discusiones giren solo alrededor de propuestas, ideas y programas de gobierno.

Supongo que Mitt se habrá dado cuenta que hablar demasiado puede conducir a situaciones vergonzosas como cuando dijo en CNN “(…) que no le preocupaban los pobres”. Más tarde, trató de enmendar ese disparate diciendo: “(…) he dicho en la campaña que mi preocupación y mi energía será dedicada a ayudar a personas con ingresos medios. Tenemos una red de seguridad para los pobres y si tiene agujeros trabajaré para componerla. Y si hay gentes que se caen por las grietas quiero arreglarlas.”

Con esta declaración se contradice. Hace algún tiempo decía que esas redes de apoyo no servían para nada y que había que eliminarlas.

Pero como no conoce el valor del silencio, agregó: “Las personas ricas lo están haciendo bien (¿Se refería a él?) pero estoy enfocando mi campaña a las personas con ingresos medios”. (¿Qué entiende Romney por ingreso medio?) Continuó: “Por supuesto que me preocupan todos los americanos, pobres, ricos y clase media pero enfocaré mis esfuerzos a las familias de ingreso medio que creo son las que han sido las mas castigadas por la economía de Obama,”

Según los datos del ultimo censo casi uno de cada siete americanos es pobre o esta cerca de la línea de pobreza, incluyendo los que apenas sobreviven con sus pensiones del Seguro Social.

Según publicación de la oficina del censo (CB11-157) de septiembre 13/2011 el 15.1% de la población esta en o cerca de los niveles de pobreza, o sean 46.2 millones.

Es difícil entender como ante una elección que de seguro será reñida, Romney se dé el lujo de arriesgar los votos de los pobres. Si no piensa hacer algo por ellos de seguro estos no van a votar por él; no tienen por que.

Es increíble, pero todas las divergencias políticas, entre republicanos y demócratas, giran alrededor de cinco problemas… como si lo demás no tuviera importancia.

* Empleos. El desempleo se ha reducido del 10.5% de la fuerza de trabajo al 8.5%. No es solución, es mejoría.

* Cobertura nacional de servicios médicos;

* Abortos y anticonceptivos;

*Déficit y niveles de endeudamiento;

* Migración.

¿Qué proponen en estos campos los precandidatos republicanos?

Nada. Todos andan a la cacería de los millones que se necesitan para comprar los votos.

Da pena, pero es cierto…