Lin se graduó con los Lakers

El novato sensación de Knicks comienza a abrirse paso a codazo limpio en NBA

Lin se graduó con los Lakers
Jeremy Lin ha mantenido al borde de las butacas a la bullanguera fanaticada neoyorquina en el Madison Square Garden.
Foto: AP

NUEVA YORK (AP).- Jeremy Lin ya representaba un caso fascinante, incluso antes de que saliera de la banca de suplentes de los Knicks de Nueva York frente a los Lakers.

-Primer jugador estadounidense de la NBA con ascendencia china o taiwanesa.

-Graduado de Harvard.

-Un nómada que durmió en el sofá de un compañero de equipo cuando su hermano no pudo darle alojamiento.

En tan solo una semana, el novato sensación ha demostrado ser más que eso.

Resulta que es un magnífico jugador de basquetbol.

“Nunca había visto ese nivel de juego”, dijo el ala-pivote de los Knicks, Jared Jeffries.

“Es extraño que un jugador llegue y sea el líder de un equipo luego de pasar de un lado a otro como lo ha hecho él. Nos ha inspirado a jugar mejor porque da todo de sí día a día”.

Lin registró la mayor cantidad de puntos de su carrera el viernes pasado con 38 al guiar a los Knicks a una victoria de 92-85 sobre los Lakers.

Luego de anotar 28 y 23 en sus primeros dos juegos de NBA como titular, superó a Kobe Bryant en un duelo transmitido por televisión a nivel nacional, dejando afónicos a los felices aficionados en el Madison Square Garden.

Su entrenador Mike D’Antoni se quedó sin palabras.

“No sé qué decirles”, dijo D’Antoni. “Nunca había visto algo parecido. No es común que alguien juegue de manera espectacular en cuatro partidos y nadie sepa quién es”.

Lin se lució nuevamente el sábado pasado al anotar 20 puntos y encestar un tiro libre tras recibir una falta dentro del área, a 4.9 segundos del final, en un triunfo de 100-98 en Minnesota, la quinta victoria consecutiva de los Knicks.

Lin está generando comparaciones con el quarterback de los Broncos de Denver, Tim Tebow, por la manera en que ha causado un impacto en sus compañeros durante los partidos y al hablar sobre su fe.

“Ha sido increíble”, dijo Ricky Rubio, el novato español de los Timberwolves de Minnesota que sabe lo que se siente reanimar a un equipo con un juego dinámico como armador.

Lin tan vez estaba frente a su última oportunidad y quizá también en su última parada en la NBA, cuando D’Antoni lo envió a la cancha el sábado del pasado fin de semana ante Nueva Jersey. Los Knicks habían perdido en las dos noches anteriores para dejar en 8-15 su foja. Otra derrota esa noche los habría hundido debajo de los Nets en la tabla de posiciones y habría dado fuerza al coro que pedía el despido de D’Antoni.

Lin había dormido en el sofá de su compañero Landry Fields una noche antes, rehusándose a alquilar su propio apartamento mientras se dirigía a la semana en que los Knicks debían tomar la decisión de despedirlo o asegurarle un contrato para el resto de la temporada.