A 45 años de Tlatelolco

Tratado creó las Zonas Libres de Armas Nucleares en México
A 45 años de Tlatelolco
Dirigentes de todo el mundo reivindicaron la importancia de crear un clima de paz y seguridad.
Foto: EFE

MÉXICO D.F. (EFE).- Dirigentes de todo el mundo reivindicaron ayer en la capital mexicana la importancia de las Zonas Libres de Armas Nucleares (ZLAN) para crear un clima de paz y seguridad e instaron a fortalecer la cooperación en esta materia.

Con motivo del 45 aniversario de la firma del Tratado de Tlatelolco, que creó en América Latina y el Caribe la primera ZLAN, representantes de los 33 países de la región y organizaciones internacionales se reunieron ayer en el Centro Cultural Universitario del mismo nombre.

“Conmemoramos un hito internacional en el desarme nuclear, que por primera vez en la historia creó una zona libre de armas nucleares en una región densamente poblada del mundo, como lo es Latinoamérica y el Caribe”, recordó el secretario general de las Naciones Unidas para Asuntos de Desarme, Sergio Duarte.

En nombre del secretario general de la ONU, el surcoreano Ban Ki-moon, Duarte agradeció el esfuerzo de Latinoamérica en la puesta en marcha de una iniciativa que calificó de “ejemplar”.

Además, tuvo una mención especial para el diplomático y jurista mexicano Alfonso García Robles, galardonado con el premio Nobel de la Paz en 1982, por su especial aportación a la consecución de este tratado, rubricado el 14 de febrero de 1967.

Por su parte, el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, hizo hincapié en el papel que el Tratado de Tlatelolco ha tenido en el desarrollo de acuerdos similares en otras regiones del mundo.

Recordó que actualmente existen cinco Zonas Libres de Armas Nucleares en América Latina y el Caribe, Pacífico Sur, Sudeste Asiático, África y Asia Central, que benefician a los ciudadanos de 114 países en total.

Sin bien reconoció que aún existen regiones donde las diferencias entre las naciones sustentan su proliferación, apostó por promover el diálogo político, la transparencia y la seguridad para que la inspiración de Tlatelolco llegue también a estos lugares.

En el mismo sentido se pronunció la secretaria general del Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (OPANAL), Gioconda Ubeda.

“Las zonas libres no son un fin en sí mismo, sino un medio para terminar con el armamentismo nuclear en el mundo y conseguir un futuro de paz y seguridad, propósito y razón de ser del Tratado que hoy conmemoramos”, afirmó.

Ubeda demandó el fortalecimiento de la cooperación internacional en materia de control y verificación del uso pacífico de la energía nuclear y la adopción de medidas concretas que permitan avanzar hacia un mundo sin armas de esta naturaleza.

Por ello valoró iniciativas como el foro internacional celebrado en noviembre pasado en Viena, bajo la batuta de la OIEA, para promover la creación de una zona libre de armas nucleares en Oriente Medio, aunque no contó con la participación de Irán.

Irán y los países árabes acusan a Israel de tener un arsenal atómico y exigen que firme el Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP), mientras que el Estado judío alega que hasta que no sea reconocido por sus vecinos no puede haber una ZLAN en Oriente Medio.

Durante el acto también intervino el secretario ejecutivo de la Comisión Preparatoria de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, Tibor Toth, quien consideró insuficiente la legislación internacional actual en materia nuclear.

“Necesitamos el espíritu y el liderazgo que partió de México para continuar avanzando en la no proliferación”, precisó.

Después del acto conmemorativo comenzó en el mismo sitio el seminario internacional “La Experiencia de la ZLAN de América Latina y el Caribe y la perspectiva hacia 2015 plus”, en el que participan altos representantes de los Estados Partes del Tratado de Tlatelolco.

La ZLAN de América Latina y el Caribe destaca porque, además de ser la primera en una zona densamente poblada, impide a los Estados poseedores de armas nucleares (Estados Unidos, China, Francia, Reino Unido y Rusia) usar o amenazar con su uso a los países del Tratado o emplazarlas en la región.