A corazón abierto

Luis Guzmán no solo actúa, también es un filántropo dedicado
A corazón abierto
Guzmán junto a Vanessa Hudgens en una escena de 'Journey 2: The Mysterious Island'.
Foto: New Line Cinema

HONOLULU, HI.- La lista es considerable. E incluye todo tipo de filmes, con estrellas de renombre y cineastas aclamados por público y crítica.

Pero para Luis Guzmán, el haber trabajado junto a Michael Douglas, Dustin Hoffman, Nick Nolte, Al Pacino, Johnny Depp, George Clooney, Denzel Washington, Jack Nicholson, Marlon Brando o John Travolta, no significa que le haya dado la espalda a sus orígenes como trabajador social en los barrios más marginados de Nueva York.

Más bien al contrario.

“Eso fue algo que yo [hice] en Nueva York durante ocho o nueve años. Fue mi trabajo favorito porque estaba ayudando a la juventud a ayudarse a ellos mismos”, explicó durante una conversación con motivo de la promoción de Journey 2: The Mysterious Island, que ya estrenó y en la que comparte cartel con Dwayne Johnson y Michael Caine.

“Yo vine del mismo sitio que muchos de esos jóvenes. Yo fui un ejemplo para ellos, porque les pude decir que yo hice algo con mi vida y que ellos iban a poder hacer lo mismo. ¿Por qué no? Mucha de la juventud, en sus propias casas, no tienen un buen ejemplo. A veces tienen que ir fuera para encontrarse una persona que les diga que pueden cambiar su vida, su destino. Ese fue siempre mi mensaje. Yo aprendí mucho sobre lo que podía hacer para ayudar a los jóvenes”.

Y ahora, tras más de dos décadas frente a la cámara, es hora de ayudar de nuevo.

Luis Guzmán, nacido hace 55 años en Cayey, Puerto Rico, está planeando un reality show a través del cual ayudará a la gente sin hogar y para el que “alguien me ha dado 1.2 millones de dólares” con los que afrontar el presupuesto.

El afable actor explica, medio en español medio en inglés, que en el programa “me entrego a un shelter [refugio] que necesite su cocina [remodelada] o que no tenga una biblioteca, o las dos cosas. También ayudaré a los homeless a que encuentren trabajo. Lidiaré con los empresarios: si contratan a un homeless yo pagaré su salario durante cuatro meses. Y después de esos cuatro meses, les diré: ‘tú les das un trabajo permanente’”.

“No podemos ayudar a 400 personas, quizás sí podemos arreglar un shelter para 400 personas…”, advierte, para luego dejar claro que “no quiero ir, renovar y marcharme. Quiero ir, ayudar de forma individual y también ayudar al empresario y que siga todo moviéndose”.

Guzmán quiere “ayudar a shelters para veteranos de guerra, para jóvenes gays y lesbianas, para mujeres abusadas, para adictos en recuperación, para gente con deficiencias físicas o psíquicas…”.

“Vamos a elegir diez o doce shelters para empezar y tendremos a una estrella famosa a quien le daremos proyecto de un día, que concluya. Es mi oportunidad de dar de vuelta a mi comunidad, que es lo que siempre he querido hacer”.

Casado desde 1985 con Angelita Galarza-Guzmán y padre de cinco hijos -una de sus hijas estuvo presente en la entrevista-, el actor, visto en cintas como Black Rain, Carlito’s Way, Traffic, Anger Management o la serie Oz, aseguró que ” nunca creí que con esta cara iba a llegar hasta este nivel y con todos los diferentes actores y directores [con los que he trabajado] y los diferentes estados y países que he visitado en mi carrera…”.

“Para mí esto es un gran sueño, pero también una realidad. Gracias a mi carrera y trabajo, el apoyo que me han dado productores y directores para seguir trabajando, me ha dado la oportunidad de vivir mi sueño”, dijo.

Recordó con especial cariño al realizador Sidney Lumet, recientemente fallecido, con quien trabajó en Family Business y Q & A.

“Era un tiempo bastante diferente. Él era ‘old school’ [de la vieja escuela]”, narró. “Él era un director de actores, porque hay directores que son muy visuales, hay directores que solamente se conforman con la acción. Pero Sidney Lumet fue uno de esos directores que trabajaban bastante bien con sus actores”.

En Journey 2: The Mysterious Island da vida al padre de una joven (Vanessa Hudgens) que se une a una aventura fantástica inspirada en la obra de Julio Verne.

Es una de las primeras ocasiones en las que ha tenido que adaptarse al mundo de los efectos visuales y, en ocasiones, a filmar sus escenas frente a una pantalla verde.

“Eso es parte de mi profesión. Es lo que hago y para eso me pagan”, sentenció. “Para mí es una experiencia diferente, nueva. Yo nunca había trabajado en una película así… con un monstruo que viene por aquí… Es diferente pero también es algo que yo encuentro… ¿tú sabes? Trabajando en esta ‘cajera’ [profesión] hay tantas oportunidades para aprender cosas tan diferentes”.

“Y esta para mí fue una película muy diferente: por primera vez he hecho una película en tres dimensiones para una audiencia familiar, trabajando con un ‘action hero’ como Dwayne Johnson y también con Michael Caine, quien tiene tanta historia. Y Josh [Hutcherson] y Vanessa, que son parte de ese movimiento de juventud… A mí me ven tantas veces en papeles de malote que, para que tú veas, yo puedo hacer cualquier papel…”.

Sea ‘malote’ o padre de familia, lo cierto es que Luis Guzmán no es un actor estereotipado en papeles de latino.

El por qué de ello es un misterio para él.

“Yo he pensado en eso muchas veces”, aseguró. “Yo nunca he hecho el mismo papel dos veces. Nunca pienso en lo que he hecho, sino en lo que voy a hacer. Es como ser pintor: tú le das una brocha a un pintor y va a pintar algo diferente cada vez. Así me gusta trabajar. No sé si es una bendición… o es como lo afronto, pero no lo pienso. Cada papel es algo diferente, algo nuevo”.

“Yo nunca pensé que el papel mío en esta película era latino: lo único que pensé era que yo era un padre con una hija, metidos en una aventura en la que él no quería estar. En ningún momento me dije que era boricua, cubano o dominicano. No: solo era un papá. No estoy negando que sea latino: tiene que ver con el papel y lo que está pasando en ese mundo, en ese momento”.

“Hoy en día me encuentro que me están ofreciendo más papeles que no son latinos”, continuó. “Eso es una forma de respeto en mi profesión: a mí me gusta eso, porque uno puede frustrarse -‘ahora soy Miguel Ángel, ahora soy Tito, ahora soy Juan’-; pero estoy orgulloso de poder hacer cualquier papel. Yo soy Luis Guzmán, el actor, y este es el papel y vamos a ir por allí”.