Errores en registros de los votantes

Más de 20 millones de personas podrían tener información errónea o inválida
Errores en registros de los votantes
El reporte indica que es necesario actualizar el sistema de inscripción de votantes con urgencia.
Foto: Ciro Cesar / La Opinion

WASHINGTON, D.C.- Un nuevo reporte de Pew Center on the States, presentado ayer indicó que cerca de 24 millones de personas, es decir uno de cada ocho votantes activos en el país, tienen registros electorales inexactos o inválidos. Un problema que afecta en particular a la comunidad hispana.

La cifra es alarmante y más aún, los problemas que pone en evidencia. Son muchos y variados: 1.8 millones de individuos fallecidos, registrados como votantes activos; cerca de 2.75 millones de personas con documentos de votación operativos en más de un estado; 12.7 millones con información desactualizada y el resto con direcciones incorrectas.

El reporte titulado ‘Inexacto, Costoso e Ineficiente’, insiste en la necesidad de que Estados Unidos actualice su sistema de inscripción de votantes con urgencia.

“Lo que tenemos ahora, refleja sus orígenes en el siglo XIX y no se ha mantenido al paso de los avances en tecnología y en una sociedad cada vez más móvil”, dice el documento.

“El sistema está plagado de errores que desperdician dinero de los contribuyentes, disminuyen la confianza de los votantes y alimentan disputas partidistas sobre la integridad de las elecciones”, agrega.

Mientras tanto, los investigadores estiman que 51 millones de votantes elegibles no están registrados, es decir más el 24% de la población habilitada para ejercer este derecho.

Aunque para estas elecciones presidenciales, organizaciones como NALEO han estimado que 12.2 millones de hispanos irán a las urnas, también calculan que alrededor de 12 millones de potenciales votantes latinos, no participarán en los comicios.

Entre las razones que explican los problemas, Pew Center on the States se refirió a la gran movilidad de población entre 2008 y 2010. De hecho, uno de cada ocho estadounidenses se han mudado en este periodo.

“El problema de registro de votantes impacta sobre todo, a comunidades como la hispana. Esta ha sido una de las más afectadas por la crisis económica. Mucha gente ha perdido sus casas y entonces han cambiado de dirección”, explica a La Opinión, Ben Monterroso, director de Mi Familia Vota.

“Además por naturaleza, los latinos tienden más a rentar inmuebles y se mudan con facilidad dependiendo del trabajo. Por otro lado, son un grupo joven, en el que existe una mayor cantidad de matrimonios, es decir que hay un cambio de apellidos”, asegura.

“Actualmente existe muy poca información disponible para la comunidad respecto al proceso de registro y cambio. No me refiero sólo a que esté español, sino a que responda a las necesidades culturales de los latinos. Es alarmante”, agrega.

Pew Center on the States insiste en que uno de los problemas en Estados Unidos es el costo involucrado en el inscripción. Datos de 2008 del estado de Oregon, mostraron que se gastan 4.11 dólares en el proceso de registro de un votante activo.

En contraste, países como Canadá, que utilizan tecnología moderna para registrar a los individuos, así como técnicas de coincidencia de datos comunes en el sector privado, gasta menos de 35 centavos por elector en el proceso de inscripción: 93% de su población elegible está inscrita.

“Permitir que los votantes se registren en Internet ha sido tremendamente beneficioso. Áreas como el condado de Maricopa en Arizona, lo han implementado hace 10 años, creando bases de datos con mejor información para sus listas”, explica David Becker, director de Pew Election Initiatives.

“Ellos han monitoreado el sistema y no han encontrado problemas de fraude”, comenta.

Actualmente Pew está trabajando con ocho estados del país para mejorar su sistema de registro de votantes. Entre ellos figuran Washington, Oregon, Nevada, Utah, Colorado, Delaware, Alaska y Virginia.

El esfuerzo se basa en comparar las listas de registro con otras fuentes de información para ampliar los datos usados para actualizar y verificar las inscripciones. Utilizar técnicas de coincidencia de antecedentes y protocolos de seguridad y establecer nuevas formas en que los votantes puedan ingresar información en línea y minimizar los trámites asociados al proceso.