Impulsarán ayuda a esposas de militares

Traslados afectan a 100 mil mujeres que están casadas con militares
Impulsarán ayuda a  esposas de militares
Miles de mujeres esposas de militares se ven enfrentadas a la presión de mantener sus carreras.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinion

WASHINGTON, D.C.- Para Colleen Gilmartin, terapista ocupacional, la palabra “traslado” es sinónimo de frustración. No es para menos, tres veces ha tenido que aplicar a diferentes licencias para ejercer su profesión. Un proceso largo y engorroso, que afecta a 100 mil mujeres, esposas de miembros de las Fuerzas Armadas en todo el país.

A sus cortos 28 años, esta mujer, esposa de un infante de marina, tiene licencia para ejercer su carrera en Nueva Jersey y Texas. Pero además, ahora se encuentra realizando el mismo proceso en Carolina del Norte, donde piensa mudarse pronto junto a su marido.

“Es frustrante. Consume mucho tiempo, además de dinero. Cada estado es diferente y debes llenar formularios de 10 a 12 páginas, referencias, papeles, enviar giros postales”, asegura a La Opinión.

“Realmente no existe mucha ayuda, es un proceso que actualmente debes hacer sola. Otro tema diferente es conseguir un trabajo, una vez que obtienes la licencia. Nadie te puede contratar antes de eso”, explica.

En sus tres años de matrimonio, Gilmartin ha experimentado muchos traslados.

Esta mujer no está sola en este camino. Miles de mujeres esposas de militares se ven enfrentadas a la presión de mantener sus carreras, con sus maridos realizando misiones en otros países, de regreso en Estados Unidos o convalecientes luego de regresar del campo de batalla, con daños graves.

Un nuevo reporte presentado hoy, por los departamentos de Defensa y Tesoro, junto a la Oficina de la Primera Dama, indicó que las esposas de militares son 10 veces más propensas a mudarse de estado, que sus contrapartes civiles.

El documento especifica que carreras en enseñanza, servicios de cuidado infantil y enfermería son las ocupaciones más comunes para esposas de militares. Todas ellas requieren de licencias o certificaciones estatales.

“El camino es mucho más difícil para estas mujeres. Varios trabajos requieren de experiencia reciente, que a veces se ve limitada por los traslados que han experimentado”, asegura Marcus Beauregard, director de la Oficina de Enlace del Departamento de Defensa, Oficina de la Comunidad Militar y Política de Familia.

Los departamentos de Defensa y Tesoro, junto a la Primera Dama, Michelle Obama, están impulsando una campaña para conseguir cambios legislativos estatales que faciliten la aprobación de una licencia válida en la actualidad en otro estado, mientras los requerimientos para obtenerla en esa jurisdicción sean equivalentes en esencia al estado de origen.

También quieren agilizar el proceso de aplicación en general. En la actualidad 11 estados han adoptado lenguaje legislativo, que apoya la portabilidad de la licencia para esposas militares, entre ellos figuran Alaska, Arizona, Colorado, Florida, Kentucky, Missouri, Montana, Tennessee, Texas, Utah y Washington.

Por otra parte, 13 estados han propuesto legislación que podría impactar a este grupo. Entre ellos Colorado, Delaware, Hawaii, Indiana, Kansas, Nebraska, New York, North Carolina, Ohio, Oklahoma, South Carolina, Virginia y West Virginia.

“Creemos que ahora es un buen momento para impulsar este tipo de cambios y movilizar a la gente. Pensamos que este tema tiene posibilidades y que avanzará en el corto plazo”, dice Brad Cooper, director ejecutivo de la Fuerzas Conjuntas.

Se espera que la Primera Dama lidere este esfuerzo a nivel local y nacional. La meta es que para el 2014 disminuyan las barreras que actualmente enfrentan las esposas de los miembros de las Fuerzas Armadas.