EL LAUSD y Miramonte

EL LAUSD y Miramonte

El compromiso principal que tiene el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles es con los padres que envían sus hijos a las escuelas con la expectativa de que estén seguros de peligros externos. Por eso creemos que el LAUSD tomó los pasos correctos al garantizarle a los padres una renovación total del plantel escolar de la escuela primaria Miramonte.

Este proceder puede parecer injusto, porque coloca en una misma bolsa al inocente y al culpable en un plantel escolar en que hay más maestros buenos que malos y donde los acusados de perversiones son una aberración.

Sin embargo, esta decisión es excelente desde el punto de vista administrativo. Es una acción concreta y directa para regresar la confianza de los padres hacia la escuela. No hay titubeos, ni dudas sobre cuales son las prioridades.

El caso de Miramonte también revela irregularidades hasta dentro del mismo distrito. Por ejemplo, se demoró un año en notificar a la agencia a cargo de las credenciales de los maestros del despido del principal sospechoso, Mark Berndt, en vez de los 30 días que exige la ley.

No obstante, el superintendente escolar, John Deasy está mostrando el liderazgo necesario para enfrentar una crisis de este tipo, en medio de un ambiente de tensión ante el acecho de los inevitables recortes de presupuesto.

Mientras tanto, las investigaciones y entrevistas con los integrantes del plantel desplazado de Miramonte, continúan. Es fundamental determinar las fallas del sistema y los errores humanos que permitieron por largo tiempo la presunta conducta depravada de los acusados. Esto no debe repetirse jamás.

La posibilidad de que posteriormente algunos maestros puedan regresar a Miramonte, si así lo desean, debe calmar la inquietud de algunos padres por el destino de los buenos educadores.

Miramonte es una escuela necesaria para la comunidad latina e inmigrante cuyas exigencias atiende. Creemos que el LAUSD comprende su importancia, la gravedad de la situación y está actuando con responsabilidad.