Por el ADN identificarán a presos muertos en Honduras

Toman muestras de sangre a los familiares de decenas de reos que murieron calcinados

Por el ADN identificarán a presos muertos en Honduras
Los familiares están desesperados por conocer el paradero de sus seres queridos.
Foto: AP

Tegucigalpa – Equipos forenses han comenzado a tomar muestras de sangre y huellas a familiares de las 359 víctimas del incendio registrado la semana pasada en una cárcel del centro de Honduras, en el marco de la difícil tarea de identificación de muchos de los fallecidos, informó hoy un portavoz oficial.

El portavoz del Ministerio Público, Melvin Duarte, declaró hoy a periodistas que hasta la noche de ayer se habían tomado 281 muestras de sangre, que servirán para poder identificar a muchos de los cuerpos que presentan alto grado de calcinación.

Las autoridades forenses aún no tienen una cifra de cuántos cadáveres serán sometidos a pruebas de ADN, pero buscan avanzar con la toma de las muestras de sangre de los familiares por si son necesarios.

La información oficial da cuenta de que unos 40 fallecidos han sido plenamente identificados y que hasta el domingo una veintena habían sido entregados a sus familiares.

El Ministerio Público también indicó este lunes, a través de un comunicado, que se han tomado huellas a 214 familiares de las víctimas de la tragedia, registrada entre la noche del martes 14 y la madrugada del miércoles 15 de febrero en la Granja Penal de Comayagua, a unos 80 kilómetros al norte de Tegucigalpa.

Hasta ahora se han hecho unas 150 autopsias de los 359 muertos registrados.

Seis de esas muertes se produjeron entre el miércoles y el domingo pasados en el Hospital Escuela en Tegucigalpa, donde ingresó una decena de reclusos heridos.

Las causas del incendio aún se desconocen, mientras que un grupo de experto de Estados Unidos colabora en la investigación a pedido del presidente hondureño, Porfirio Lobo.

Versiones no confirmadas difundidas por algunos medios locales de prensa indican que el siniestro pudo ser provocado por prisioneros que planeaban una fuga masiva, mientras que otros aseguran que obedeció a la quema de un colchón por parte de un prisionero, en tanto que los bomberos no descartan que haya sido por un cortocircuito.