Piden a Afganistán proteger a OTAN

Preocupación viene después que dos militares fueran muertos en Kabul

Piden a Afganistán proteger a OTAN
Un soldado estadounidense monta guardia a la entrada del Ministerio del Interior afgano en Kabul.
Foto: EFE

WASHINGTON, D. C.(EFE).— El secretario de Defensa de EEUU, Leon Panetta, instó ayer al Gobierno afgano a tomar medidas decisivas para proteger a los integrantes de las fuerzas de la OTAN después de que dos militares estadounidenses fueran tiroteados en Kabul.

Según informó ayer el portavoz del Pentágono, George Little, en un comunicado, el ministro de Defensa afgano, Abdul Rahim Wardak, telefoneó a Panetta para expresarle sus disculpas por el fallecimiento de los dos militares, muertos de disparos en la cabeza cuando se encontraban en la sede del Ministerio del Interior afgano.

Little indicó que en la llamada Wardak aseguró que el presidente afgano, Hamid Karzai, se encontraba en trámite de reunir a los principales dirigentes de su país para dar “pasos urgentes” para impedir la violencia y proteger a las fuerzas de la OTAN presentes en el país.

“El secretario Panetta agradeció la llamada e instó al Gobierno afgano a tomar medidas decisivas para proteger a las fuerzas de la coalición e impedir la violencia en Afganistán tras una complicada semana en el país”, agregó.

A su vez, el comandante de las tropas estadounidenses y de la OTAN en el país, el general John Allen, se reunió con el ministro del Interior afgano, Bismulá Jan Mohamadi, quien le reiteró sus disculpas y las condolencias a las familias de las víctimas.

“Este acto es inaceptable y EEUU lo condena en los términos más contundentes posibles”, destacó el portavoz.

EEUU “permanece dedicado a colaborar con el pueblo afgano contra la amenaza común del extremismo violento y para erigir un Afganistán que pueda ser seguro y gobernarse a sí mismo”, declaró Little.

Dos militares estadounidenses murieron ayer tiroteados por un supuesto talibán dentro de la sede del Ministerio afgano del Interior, en una nueva jornada de violencia y protestas por la quema de ejemplares del Corán en la base de Bagram, la mayor de las utilizadas por EEUU en Afganistán.

Tras horas de especulaciones, el jefe de la misión de la OTAN en Afganistán, John Allen, reconoció que se había visto obligado a replegar a raíz del hecho, “por razones obvias de protección”, a todo su personal presente en ministerios de Kabul.

Afganistán lleva cinco días sumido en una violenta ola de agitación civil que se ha cobrado la vida de al menos 27 personas, después de que se conociera públicamente que varios coranes fueron quemados en la mayor base estadounidense del país, Bagram.

La misión de la OTAN ha calificado esa profanación como no intencionada, ha pedido disculpas -como también lo ha hecho el presidente estadounidense, Barack Obama, y ha iniciado una investigación conjunta con el Gobierno afgano sobre lo sucedido.

Sin embargo, por el momento las llamadas a la calma no han surtido efecto y ayer se convocaron por quinto día consecutivo manifestaciones -aunque no todas violentas- en las regiones de Sar-e-Pul, Paktia, Logar, Paktika, Nangarhar, Laghman y Kunduz.