Mujer pierde $43 mil a través de un “hechizo”

Ahora las autoridades buscan a cuatro haitianos y un dominicano, a quienes se les imputa el crimen

Mujer pierde $43 mil a través de un “hechizo”
El vocero de la Policía en el Cibao, Lorenzo Morillo, mostró los objetos.
Foto: Suministrada

Santo Domigo – La policía anda en busca de cuatro haitianos y a un dominicano que despojaron a una mujer de un millón 700 mil pesos (equivalentes a $43,590) mediante “hechicería”.

La mujer estafada responde al nombre Balbina Iluminada Sosa Morel de Álvarez, residente en la urbanización Fernández, de Santiago, a 155 kilómetros al noroeste de esta capital, informó Lorenzo Morillo, vocero de la Policía en la región del Cibao.

Morillo dijo que la señora Sosa Morel sacó el dinero de una sucursal bancaria para entregarlo a los presuntos estafadores, sólo identificados como Eddy, Yimi, Wandy, Fifty One y un dominicano conocido como Alfredo.

El vocero de la Policía dijo que las autoridades realizaron allanamientos en viviendas de las ciudades de La Vega y Boca Chica, “sin dar con el paradero de los estafadores”.

Indicó que en los lugares allanados fue encontrada una cruz de madera color rojo con un macuto de guano y una botella de refresco, un bulto color negro lleno de periódicos simulando que era dinero, quince velones, una güira, varias hojas manuscritas y una mascota que tenía escrito diferentes nombres.

También figuran 35 cuadros de imágenes de santos, un pito, dos campanas, siete recipientes conteniendo cinco cascos de botella tipos cruz, una botella con tres cuchillos clavados y un macuto de guano con diecisiete pañuelos de diferentes colores.

Hace dos días la Policía Nacional informó que analiza la procedencia de una osamenta, cuatro cráneos, dos velas, 16 monedas dominicanas, seis pesos haitianos y otros objetos utilizados en ritos satánicos, encontrados en el camino vecinal Cañongo-Sanché, de Dajabón, en la frontera norte.

La Policía definió el hallazgo como “macabro” y aseguró que “todo lo encontrado, en lo que aparenta ser un santuario de práctica de brujería” fue remitido al Instituto de Patología Forense de Santiago para su análisis.