El cambio es su meta

Desde niña, Margarita Amador deseó un cambio radical en su comunidad de Boyle Heigths. Y perseverando en su deseo, comenzó a trabajar por el cambio.
El cambio es su meta
Margarita Amador.
Foto: Suministrada

Desde niña, Margarita Amador deseó un cambio radical en su comunidad de Boyle Heigths. Y perseverando en su deseo, comenzó a trabajar por el cambio.

“Crecí en las viviendas públicas Pico Gardens, viendo muy normal que los jóvenes se mataran entre ellos o que se inyectarán drogas en la calle”, compartió la líder de 41 años. “Y por eso, de niña me dije que de adulta iba a buscar cómo darle a mis niños un mejor ambiente”.

Como encargada de casos en los centros de recursos para quienes buscan empleo, Amador se acercó a la División Hollenbeck del Departamento de Policía de Los Ángeles, para crear un puente entre esta dependencia y su comunidad.

“Lo hice para educar a nuestra gente, que muchas veces se mete en problemas por no conocer las leyes, como por ejemplo, las que prohiben la venta ambulante de comida”, explicó la nacida en Los Ángeles de padres mexicanos.

Asimismo, como presidenta adjunta de la Hollenbeck Community Police Advisory Board, es responsable de coordinar el Annual Nacional Night Out Event, que reune a más de 1,000 residentes de Boyle Heights cada año en una caminata pacífica contra el crimen callejero.

“Aunque nuestra comunidad es vista como de personas de bajos recursos, sus residentes tienen el derecho a vivir dignamente, en buenas viviendas y libre del crimen”, dijo. “Y ese cambio nadie nos lo va a dar. Tenemos que trabajarlo nosotros mismos”.

Para enseñar las herramientas de liderazgo a las niñas de su comunidad, Amador se convirtió en la primer mujer latina en crear un programa de Girl Scouts en las viviendas públicas de Los Ángeles.

“Soy líder de la tropa 1745 de la comunidad Pico Aliso”, contó. “Y me enfoco en crear en las niñas la conciencia de la buena educación, de los valores y del servicio comunitario”.

El 90% de las Girl Scouts de Amador se ha titulado de las mejores universidades del sur de California.

Durante su relación con la Autoridad de Vivienda Pública de la ciudad, que en 1996 emprendió el proyecto de renovar el complejo habitacional Pico Gardens, Amador fue clave para hacer cumplir una regulación federal que exige a los contratistas emplear a los residentes de esta vecindad. Y se aseguró de que cientos de jóvenes en alto riesgo de vincularse con las pandillas, fueran capacitados y contratados en el proyecto.