Anunciantes abandonan programa de polémico locutor

Anunciantes abandonan programa de polémico locutor
Foto: AP

Washington/EFE — El polémico locutor de radio Rush Limbaugh, que hace unos días llamó “fulana” a una estudiante de la Universidad de Georgetown por testificar a favor de los anticonceptivos ante el Congreso, ha visto como varios de sus anunciantes han retirado sus campañas tras sus duras acusaciones.

Limbaugh aseguró hoy en antena que sus disculpas hacia la estudiante, Sandra Fluke, eran sinceras, pero la lista de anunciantes que han abandonado el programa ha seguido creciendo.

“No debería haber utilizado ese lenguaje, fue un error”, reconoció.

AOL se convirtió hoy en la octava empresa en abandonar el programa de Limbaugh alegando que sus comentarios no tenían nada que ver con el espíritu de la compañía.

A AOL se unió hoy también Tax Resolution Services Co., lo que supone ya la pérdida de nueve empresas anunciantes para el polémico locutor, aunque a lo largo de la emisión de hoy también recibió varias llamadas animándole a continuar con su postura conservadora.

El locutor, conocido por su opinión ultraconservadora, llamó a Fluke “puta” y “fulana” en su programa de radio, y la instó a que hiciera públicos vídeos sobre su intimidad después de que la estudiante testificara en un comité del Congreso.

Fluke había defendido que las empresas que ofrecen seguro médico a sus empleados, incluida la Iglesia Católica considerada como empleadora, incluyan la cobertura de los anticonceptivos como estipula la reforma sanitaria promovida por la Casa Blanca.

“Si vamos a tener que pagarlo, entonces queremos algo a cambio, señorita Fluke”, dijo Limbaugh en su programa de radio a principios de la semana pasada. “Y eso podrían ser sus vídeos sexuales para que podamos ver lo que estamos consiguiendo con nuestro dinero”, añadió el locutor.

La estudiante de Derecho dijo estar “asombrada” por estos comentarios durante una entrevista en la cadena MSNBC y agregó que los comentarios de Limbaugh eran “totalmente inapropiados” y “fuera de los límites del discurso civilizado”.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, telefoneó a Fluke ante los ataques de Limbaugh para mostrarle su apoyo y le dio las gracias “por haber ejercido su derecho como ciudadana a expresarse sobre un tema de política pública”.

La polémica sobre la cobertura médica de los anticonceptivos surgió después de que el presidente estadounidense impulsara una nueva ley sanitaria que en su primera versión obligaba a las instituciones católicas a ofrecer métodos anticonceptivos a sus empleadas.

Ante las protestas de los sectores conservadores, Obama modificó el texto de manera que esas instituciones católicas podrán alegar “objeciones religiosas”.

La norma entrará en vigor en 2013 y obliga a hospitales, colegios y entidades sociales a ofrecer un plan de salud a sus empleados que contemple la planificación familiar y, en concreto, métodos para el control de la natalidad.