Combinan golpes con estudios

Promesas hispanas del boxeo combinan su pasión por el deporte con la escuela.

Combinan golpes con estudios
De izda. a dcha., los boxeadores Jonathan Quiroz, Christian Bojórquez y Amaris Quintana.
Foto: EFE / EDUARDO SANTANA

San Diego (EFE).- Las promesas del boxeo Jonathan Quiroz y Christian Bojórquez, además de la peleadora pionera en este deporte Amaris Quintana, son ejemplos de jóvenes hispanos que combinan sus estudios con su pasión por el deporte.

Quiroz, quien estudia secundaria El Camino en San Diego y sigue preparando sus solicitudes de admisión a universidades, realizará su debut profesional tras una destacable carrera amateur que finalizó con un récord de 70 victorias (25 por nocaut) y 10 derrotas.

Bojórquez estudia el segundo semestre de la carrera de leyes en la Universidad Autónoma de Baja California, tiene una marca profesional de 5 victorias, dos por nocaut y cero derrotas, y se sigue consolidando como uno de los mejores peleadores del área.

Por su parte Quintana, la “muchacha de diamante”, una de las solo cuatro boxeadoras del área, quien tiene una marca de 5 victorias, cero derrotas, quiere seguir abriendo camino para boxeadoras a fin de lograr paridad en términos de bolsa y oportunidades para pelear en las arenas de más importancia en Las Vegas.

Con este objetivo el boxeo regresará este viernes a la Feria en Del Mar después de cuatro años de ausencia, buscando aprovechar su ubicación al norte de San Diego para atraer a nuevos aficionados, particularmente los hispanos, que con el precio de admisión también recibirán un boleto para la feria del condado de 2012.

Promovida por Bobby DePhilippis en coordinación con Jorge Marrón, el evento se efectuará en el Centro Wyland, con un porcentaje a beneficio de la Fundación Atletas del Futuro que a través de la Academia de Deportes González de la familia del beisbolista Adrián González busca encontrar atletas de alto rendimiento hispano en el área.

Quiroz, de 18 años, dijo a Efe que creció en una familia en la que el fútbol era el principal deporte, y que no fue sino hasta que su madre se casó por segunda vez que su padrastro lo inició en el boxeo, en el que Muhammad Ali se ha convertido en su principal inspiración para desarrollar el juego de piernas que lo caracteriza.

Con un peso de 115 libras, en la categoría bantam, Quiroz comienza a entrenar a las 4:00 am todos los días a fin de cumplir con sus obligaciones en la escuela, donde lleva un promedio de 3.17 en la escala de 4, preparándose para estudiar y convertirse en un agente de la ley.

“Mi mamá es muy religiosa, me ha inculcado que convertirse en una buena persona es lo más importante. Ojalá que estos valores me permitan convertirme en un campeón. Estoy listo para pelear sin la protección en la cabeza de los amateurs”, dijo Quiroz.

En la pelea del viernes, Quiroz se enfrentará a Anthony Briones (0-1) de San Jacinto, California.

Christian, el “Huevo”, Bojórquez, de 21 años, dijo a Efe que su inspiración para comenzar en el boxeo fue su hermano mayor Emilio, también boxeador que peleó más de 150 veces como amateur.

Bojórquez, que pesa 122 libras, dijo que lo más difícil de combinar la carrera con el boxeo es conseguir permisos de maestros para faltar a clases, como este viernes en el que debido a su pelea contra Pablo Cupul (6-3) deberá faltar a su examen de Introducción al Derecho II.

“Es muy diferente en la universidad, las palabras desconocidas, la manera de expresarte, pero mis compañeros me apoyan, muchos vienen a verme a mis peleas, aunque a veces me presionan para comer hamburguesas o cosas que no debiera”, dijo entre risas Bojórquez.

Quintana, quien tendrá que subir a 114 libras desde su peso habitual de 105 para su pelea contra Elizabeth Cervantes (3-9), busca mantenerse invicta luego de su victoria por nocaut en septiembre ante Katarina de la Cruz.

“Me crié de chiquita con primas y mi único hermano, siempre con fútbol. Mi hermano me enseñó a pelear, me gustó y aunque me tomó tiempo finalmente convencí a mi papá para que me dejara practicar lo que él decía que era un deporte solo para hombres”, dijo Quintana.

Sostuvo que en el área hay muchachas con mucho talento que prueban que “podemos ser iguales que los hombres, pues respecto a la técnica todo es difícil, al final hay que saber usar la mente para no pegar a lo loco”.