Silencio peligroso

Rockies están dispuestos a sorprender en esta temporada

Silencio peligroso
Michael Cuddyer, de los Rockies, es out en segunda por Blake DeWitt en el juego de exhibición de ayer entre Colorado y los Cachorros.
Foto: AP

ANÁLISIS

Menos fanfarria, menos ruido, menos favoritismo. A veces el silencio es señal de advertencia, de peligro.

Los Rockies de Colorado están convencidos de que sus mejores temporadas ocurren cuando pasan inadvertidos y tal es el panorama para este 2012, uno muy distinto al del año previo.

“Cualquiera que sea el motivo, los Rockies de Colorado nunca responden a las grandes expectativas”, dijo el veterano primera base Todd Helton.

“Somos un desastre cuando somos el equipo a vencer. Creo que ahora estamos en una mejor situación. No se espera mucho de nosotros. No se habla tanto de nosotros”.

Pieza intocable desde la temporada 1995, la voz de Helton es una de absoluta autoridad cuando se refiere a la historia de la franquicia.

Las mejores campañas de los Rockies se suscitaron saliendo de la nada, como la de 2007 en la que disputaron su única Serie Mundial.

Justamente hace un año, Colorado era señalado como el equipo número uno dentro del Oeste de la Liga Nacional tras un receso de invierno en el que comprometieron casi 300 millones de dólares en fichajes.

Ese dinero fue destinado para atar a largo plazo a Carlos González y Troy Tulowitzki, sus dos jóvenes astros.

Todo pintaba muy lindo. Marcaron el paso en la división durante 38 días hasta que la estantería se les vino encima. Tiraron la toalla cuando decidieron transferir a su as, el lanzador dominicano Ubaldo Jiménez a los Indios de Cleveland.

En la que tal vez fue la campaña más deprimente de su existencia de casi dos décadas, los Rockies bajaron el telón con un magro récord de 73-89.

En este momento nadie se atreve señalar a los Rockies con opciones de ganar su división, con los Diamondbacks y Gigantes como los predilectos.

“Así es mejor. Tener menos expectativas nos conviene más”, dijo Helton.

El gerente general Dan O’Dowd quedó convencido que la culpa del desastre de 2011 fue la falta de madurez y disciplina, así que puso énfasis en reclutar personal con muchos años de servicio.

Fue así que invirtieron 31.5 millones de dólares para adquirir a Michael Cuddyer, exjaardinero de los Mellizos, con un contrato por tres años.

También llegaron un par de venezolanos: el catcher Ramón Hernández y el segunda base Marco Scutaro, además del tercera base Casey Blake y el pitcher abridor Jeremy Guthrie.

“Tenemos muchos jugadores veteranos y que tienen la experiencia de haber estado en juegos importantes y teniendo éxito”, declaró González. “Esta es una nueva temporada y queremos comenzar de cero”.