Súper Martes revela debilidad de Romney

El Súper Martes tenía que dar una definición y no definió, dejó claro que Romney seguirá teniendo la ventaja de delegados acumulados, pero que eso no será suficiente

Súper Martes revela  debilidad de Romney
Mitt Romney deberá enfrentar a sus oponentes ahora en las primarias de los estados del sur.
Foto: AP

Quizá el dato más revelador sobre el resultado del Súper Martes ocurrió al día siguiente cuando los titulares de noticias y las tertulias políticas no hablaban de la consolidación de Mitt Romney como favorito, sino de la debilidad que sigue mostrando su candidatura.

Incluso los periódicos y sitios web conservadores reflejaban este análisis: “Mitt Romney sale de las elecciones en los 10 estados del Súper Martes con más delegados que nadie, pero mancillada su reputación política”, comenzaba la nota titular del National Review Online, un sitio del mainstream conservador.

El Súper Martes tenía que dar una definición y no definió. En realidad, dejó claro que Romney seguirá teniendo la ventaja de delegados acumulados, pero que eso no será suficiente para espantar a otros competidores de la pelea interna. Después del martes, siguen siendo cuatro: nadie tiene razones aún para irse.

Más que todo, esto indica que hay sectores del partido que no aceptan a quien debería ser el inevitable nominado, en particular el ala derecha del partido y la importante región del sur estadounidense, donde todavía Romney no ha podido tener una buena figuración.

“La realidad es que Romney no encuentra aceptación entre la base republicana que más vota. Era obvio que iba a ganar en Massachussets, en Vermont, estados donde hay más moderados y donde él es muy conocido”, indicó Cristina Greer, profesora de política estadounidense en Fordham University. “Pero aún falta una seria de estados sureños, y esos serán difíciles para él”.

Romney gastó un total de 12 millones de dólares en Ohio, el estado clave del Súper Martes. Y ganó apenas con 10 mil votos, donde votaron más de 800 mil personas, menos de 0.8% del voto.

“Estos resultados lo mostraron más débil en vez de más fuerte”, señala David Johnson, asesor republicano de campañas, radicado en Atlanta, Georgia. “Lo malo para él es que está perdiendo la región natural de los conservadores, que es el sur. Si sacas a Florida, que es más diversa y cosmopolita, Romney no ha sido capaz de ganar más del 20% en ningún estado sureño”.

Santorum, por su parte, tuvo triunfos importantes aun cuando su campaña no tiene los recursos de Romney. Pero partidarios suyos ya empiezan a presionar a Newt Gingrich para que se salga de la pelea y deje todo el voto conservador para Santorum, cosa que Gingrich no parece dispuesto a hacer.

“Yo creo que el objetivo de Gingrich y de Santorum es bloquear a Romney”, agregó Johnson, aunque muchos opinan que si uno de los dos saliera de la pelea, las cosas serían más complicadas para Romney

Lo que viene ahora son más primarias en estados del sur y estados muy conservadores: Kansas el sábado (junto a Guam, Islas Vírgenes y las Marianas) y el próximo martes Alabama y Mississippi, dos bastiones del viejo sur conservador republicano.

Una mala señal para los republicanos, según observadores, es que quienes están participando en estas primarias son un grupo casi exclusivamente blanco y de personas mayores.

La cantidad de minorías y de jóvenes que están acudiendo a las urnas es muy limitada. En el Súper Martes, las encuestas a boca de urna hallaron que en ambas categorías, las primarias republicanas siguen fallando en movilizar a los votantes que son el futuro del país.