Masivo ‘no’ a los recortes

Masivo ‘no’ a los recortes
Un pensativo John Deasy, superintendente del LAUSD, en medio de la discusión de la junta escolar.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Aunque a simple vista parecía una fiesta con música y globos, cientos de padres de familia, estudiantes de la escuela para adultos, miembros del sindicato y maestros se dieron cita ayer en las afueras del edificio central del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) para protestar por los posibles recortes al sistema educativo local.

Desde las 10:00 de la mañana, comenzaron a llegar los manifestantes que piden que no se elimine la educación preescolar, vocacional y para adultos. Para las 2:00 de la tarde., la protesta estaba a todo motor y alrededor de las 3:15 p.m., comenzaron los discursos de los diversos representantes de las organizaciones, sindicatos y grupos que respondieron al llamado del Sindicato de Maestros de Los Ángeles (UTLA).

Mario Rivera, de 30 años de edad, llegó alrededor de la 1:00 de la tarde para elevar su voz por los posibles recortes. Él está tratando de sacar el GED (un equivalente al diploma de Secundaria) en Belmont High School.

“Yo he ido a pedir trabajo a todas partes y hasta para limpiar edificios o servir comida me piden el diploma de ‘high school’ o el GED, por eso es que estoy estudiando para sacarlo. Si no tengo GED no puedo obtener trabajo. Es así de sencillo”, dijo Rivera. “Si cortan las clases para adultos, no voy a poder seguir estudiando, me han dicho que cada clase que estoy tomando vale 90 dólares y no tengo esa cantidad de dinero”.

Beatriz Orozco, madre de Richard, de cuatro años de edad y quien estudia prekínder en Marina Early Education Center, dijo que si cierran el centro educativo, ella tendrá que dejar de trabajar porque no tiene quien le cuide al pequeño.

“Yo dejé de trabajar hoy para venir a la protesta. Si no pierdo unas horas de trabajo ahorita para venir a apoyar la protesta, es posible que más adelante ya no pueda ir a trabajar porque no tengo quien me lo cuide, y entonces voy a tener que pedir ‘welfare’ (asistencia social)”, manifestó Orozco, quien trabaja como doméstica.

Juan Ramírez, vicepresidente de UTLA, dijo que la protesta pretende darle voz a quienes son sólo una estadística más de todas las personas que serían afectadas con los recortes pendientes que aún analiza la Junta Escolar del LAUSD.

“No sé si vamos a organizar otras protestas en el futuro, lo que sí hemos visto, por la cantidad de afluencia hoy, es que la educación es un tema principal que le interesa a todas las familias… no nos podemos dar por vencidos, tenemos que seguir adelante y hacer que quienes toman las decisiones comprendan lo importante que es para todos”, dijo Ramírez.

El ánimo entre los asistentes era evidente, mostraban su disgusto con cada estribillo que gritaban y sus pancartas contaban cada una de las historias personales. Algunos de los mensajes más evidentes leían: “No hagan que me retire de la escuela de belleza”, “mis hijos necesitan ser educados”, “la educación universitaria comienza en el jardín preescolar” y “necesito ir a la escuela”.

Alejandra Miller, maestra de la escuela para adultos Maxine Waters en Watts, dijo que llegó a este país sin saber inglés y que gracias a la educación para adultos logró obtener el GED, aprender inglés y ahora enseña a personas como ella.”Yo quiero que todos tengan la misma oportunidad que yo tuve de aprender inglés… en el centro hemos ayudado a un montón de gente a aprender inglés y a conseguir un trabajo gracias a que hablan inglés”, manifestó Miller.

En este momento hay muchas variantes y aún no se sabe si la educación para adultos logrará sobrevivir el déficit fiscal del LAUSD. Los demás programas educativos que no son mandatarios por el gobierno federal, también están en peligro.