Mirkarimi no irá a juicio

Alcanzó acuerdo con la fiscalía; el lunes 19 recibe sentencia

SAN FRANCISCO.- Acusado de violencia doméstica, el sheriff del condado, Ross Mirkarimi, alcanzó un acuerdo con la fiscalía de distrito. Libró tres cargos iniciales y un juicio abierto; a cambio, se declaró culpable de retención forzada de la libertad (false imprisonment).

Los siguientes tres años, Mirkarimi estará en libertad condicionada; por un año deberá tomar clases de manejo de ira, también será educado para ser un mejor padre y tendrá que pagar una multa de 590 dólares. El periodo para el que fue electo como sheriff es de cuatro años.

Los tres cargos imputados a Mirkarimi eran agresión física -la víctima habría sido su esposa, la actriz venezolana Eliana López-, intimidación de una testigo -la misma López- y poner en riesgo a un menor -el hijo de ambos, Theo-.

El cargo de retención forzada de la libertad no obligará a Mirkarimi a deponer el arma reglamentaria que como sheriff puede portar; él ha dicho que pretende mantenerse en el cargo. El lunes 19, el acusado escuchará la sentencia por parte de un juez.

Es oficial que el alcalde Ed Lee analiza, asesorado por el fiscal citadino, la eventual remoción de Mirkarimi. Para que ésta sea efectiva, requiere el voto de al menos nueve de los 11 supervisores distritales.

Al tiempo de asumir el cargo de sheriff, el 8 de enero, Mirkarimi era ya investigado por la policía de San Francisco. Cuatro días antes, una vecina, Ivory Madison, había llamado a la unidad de Violencia Doméstica del Departamento de Policía.

Madison poseía un video y correos de texto que mostraban los abusos sufridos por Eliana López. Aunque se negó a entregarlos, le fueron decomisados por orden de un juez, el 5 de enero.

El 13 de enero, el sheriff fue formalmente arrestado -pagó fianza para gozar de libertad- y, por considerársele peligroso, se le ordenó no acercarse a su esposa e hijo. Contrató abogados y dijo que probaría su inocencia. El 19 de enero, en la Corte, inició el pleito legal.

Todo este tiempo, López ha negado haber sufrido abuso. El video filmado por Madison, con el consentimiento de López, la muestran, según testimonios presentados por la fiscalía ante la Corte, con un moretón en el brazo que dice Mirkarimi le provocó durante una disputa el 31 de diciembre.

El 8 de febrero, el sheriff consiguió que la restricción para ver a su hijo fuera retirada parcialmente. Le autorizaron a verlo dos horas por día y hasta seis horas los fines de semana. Ahora tiene que conseguir que le sea levantada la restricción para reunirse con su esposa.

El acuerdo de Mirkarimi con la fiscalía fue anunciado el lunes 12 de marzo. Ese mismo día estaba previsto que iniciara su juicio, que habría de ser público. El jurado iba a contemplar el video en que López relata una agresión sufrida el 31 de diciembre de 2011.

También escucharía el testimonio de Christina Flores, una ex novia del sheriff, con un explosivo relato sobre disputas y violencia física a raíz de que descubrió ropa interior de otra mujer en posesión de su entonces galán.

Horas antes de que se hiciera público el acuerdo, y que Mirkarimi ofreciera disculpas a Madison y a los sanfranciscanos en general, Willie Brown, ex alcalde de San Francisco, había dicho en su columna semanal del periódico San Francisco Chronicle: El sheriff “debería alcanzar un acuerdo y escaparse del que claramente será uno de los juicios más embarazosos que este pueblo ha visto en mucho tiempo”.

Lee más sobre el caso de Ross Mirkarimi y Eliana López en ElMensajero.com.

Agregaba: “Sé que cualquiera va a decir que yo tengo algo contra Mirkarimi, y lo tengo. Pero ropa interior de ex novias, fotos de desnudos y videos de esposas golpeadas y llorando le harán algo”.

Además, concluía Brown -quien es un Casanova sin empachos con un glamoroso tren de vida-, “no quiero que mi nombre asome otra vez, y mucho menos como modelo de Don Juan para Mirkarimi”.

La última referencia proviene también de los testimonios iniciales de Christina Flores, una atractiva rubia entrada en sus cuarenta, actriz y presentadora de televisión, quien, según papeles de la Corte, solía enviarle a Mirkarimi fotos de ella desnuda.