Cuomo firma ley para ampliar Banco de ADN

Nueva York, 19 de Marzo.- El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, firmó hoy el proyecto de ley que amplía el Banco de Datos de ADN del estado, que entrará en vigor el próximo 1 de octubre.

Bajo el nuevo estatuto, todos los convictos por delitos menores de drogas y armas están obligados a someterse a la prueba, una medida que convierte a Nueva York en el primer estado en aplicar la prueba de ADN para todos los delitos.

“Esta es una herramienta que no sólo ayuda a resolver y prevenir crímenes, sino que exonera al inocente y protegerá la seguridad de los neoyorquinos”, destacó Cuomo durante la firma de la medida, acompañado por los presidentes del Senado, Dean Skelos y de la Asamblea estatal, Sheldon Silver.

El fiscal de Manhattan, Cyrus Vance, autor de la propuesta que el gobernador impulsó en la Asamblea -luego de que el Senado le diera luz verde en 2011- también estuvo presente en el evento junto a Jessica Reyes, a quien, en 2004, cuando sólo tenía 15 años, un hombre intentó violarla y asesinarla al entrar al edificio donde vivía en el bajo Manhattan.

Una prueba de ADN que se tomó de los espejuelos que el agresor dejó en la escena del crimen y a su sangre que quedó en la tarjeta del metro de la adolescente vinculó a Curtis Tucker con ese delito en 2010.

A pesar de que Tucker fue convicto por otros crímenes durante esos seis años, nunca se le sometió a la prueba de ADN porque eran delitos menores, hasta que en 2010 fue convicto por un brutal ataque a un anciano.

La prueba de ADN que entonces estuvo obligado a someterse le vinculó con el ataque contra Reyes, que se convirtió en una de las principales voces a favor del proyecto que hoy se convirtió en ley.

Durante la firma de la ahora nueva ley también asistieron familiares de víctimas y otros fiscales del estado, que manifestaron su satisfacción por la ampliación del Banco de ADN de Nueva York.

Cerca de 3, 000 personas han sido condenadas y 27 inocentes han sido exonerados desde que fue creado el Banco de Datos de Nueva York en 1996 y cientos de sospechosos han sido desestimados en etapas tempranas de la investigación.

Desde ese año, los convictos por delitos graves en Nueva York, entre ellos crímenes y violación, están obligados a someterse a la prueba de ADN, que ahora se extiende a los delitos menores de drogas y armas.

El acuerdo permitirá además a los acusados de ciertos casos criminales obtener pruebas de ADN previo al juicio para demostrar su inocencia.

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