Cuidado con Jennifer

La estrella de ‘The Hunger Games', Jennifer Lawrence, no teme los efectos de la fama
Cuidado con Jennifer
‘The Hunger Games' con Jennifer Lawrence, es una de las películas más esperadas de la temporada.
Foto: LIONSGATE

Aunque fue nominada al Oscar a la Mejor Actriz a los 20 años –por Winter’s Bone– y ahora carga con el peso de una de las franquicias más esperadas de la gran pantalla, a Jennifer Lawrence no le preocupa demasiado el efecto que la fama va a tener en su vida profesional o personal.

Tampoco espera demasiado del indudable éxito comercial al que se verá sometido The Hunger Games, que se estrena mañana, y que en principio da inicio a una trilogía que espera convertirse en el nuevo Twilight (de hecho, analistas de taquilla se preguntan si The Hunger Games batirá récords este fin de semana y rozará los 140 millones de recaudación en solo tres días…).

“No, no voy a dejar que… Estas películas van a estrenarse y pueden convertirse en el éxito que quieran”, comentó vía telefónica a La Vibra durante el día de promoción de la cinta.

“Yo siempre regresaré a los papeles que me apasionan y que he hecho antes. Hacer películas que amo”.

En The Hunger Games, Lawrence, nacida en Louisville, Kentucky, da vida a Katniss Everdeen, una joven que se ve obligada a participar por su gobierno en unos juegos humanos de caza y captura entre adolescentes.

Una idea argumental –ya explorada en filmes como Logan’s Run, The Runnig Man y la cinta japonesa Battle Royale, entre otros muchos– que surge de la novela juvenil de Suzanne Collins, de cuya saga se han vendido decenas de millones de ejemplares en todo el mundo.

Para Lawrence, esa visión de un mundo futuro donde la sociedad está al servicio de sus dirigentes fue “la parte más poderosa” del relato y lo que la atrajo del proyecto.

“Se trata de una forma asquerosa por parte del gobierno de controlar a su gente, de asustarla”, explicó. “Pensé que se trataba de una sociedad repugnante, extraña, que observa [la caza] como entretenimiento y eso dice mucho acerca de a dónde nos dirigimos como sociedad, como usamos el dolor de los demás, sus tragedias, como forma de entretenimiento”.

“Es algo horrible. Es un futuro terrible como humanidad, que eso se convierta en una forma de entretenimiento”.

Sin trazar paralelismos a la situación actual en la pequeña pantalla, poblada de programas donde se ahonda en situaciones extremas, la actriz, vista en títulos como The Beaver y X-Men: First Class, indicó que “no quiero apuntar mi dedo a nadie… Pero se trata de la idea de que cuanto más trágico es lo que se muestra en reality shows, más éxito de audiencia tienen”.

“Los índices de audiencia no aumentan cuando suceden cosas buenas… Eso es lo que resulta tan asquerosos acerca de nosotros: no queremos que cosas buenas sucedan a gente buena, queremos tragedias, y cuanto peor sean, más entretenidas son”.

Tras asegurar que la visión del futuro que se muestra en The Hunger Games, surgida de la mente de su director, Gary Ross (Seabiscuit, Pleasantville), “me pareció increíble… Me encantó su punto de visto crudo”, Jennifer Lawrence se apresuró a diferenciar entre The Hunger Games y Twilight, dos sagas que han disfrutado de un extraordinario éxito entre el público adolescente.

“Se comparan en estructura, y eso se entiende”, analizó. “Son novelas de éxito que se convirtieron en franquicias y luego en películas… Por supuesto, no hay comparación cuando hablamos de la historia: no se pueden comparar en nada”.

Por lo que respecta a su personaje, Katniss, no quiso comentar mucho, indicando que lo que se ve en la pantalla “fue mi interpretación de los libros y del guión. La visioné así. Eso es lo que entendí”.

“No hay solo un ingrediente que me dio a entender que la podía dar vida. Es así cada día, para un actor, cuando leemos un guión”.

Su personaje carga con el peso de la cinta, de principio a fin, en escenas de todo tipo, tan dramáticas como de acción. ¿Cuál de las dos le resulta más difícil?, se le preguntó.

Y su respuesta no fue muy clara. “Es mucho más difícil [el drama]. Correr y saltar… uno lo hace y ya está, no hay más que hacer”, dijo. “Con el drama se trata de sentir, de [mostrar] tus sentimientos. No hay control físico de lo que puedes hacer”.

“Pero al mismo tiempo, como actriz, también hay un control. Es lo que hago en mi vida, por lo que resulta fácil pasearme por mis emociones. Por eso a veces resulta más fácil actuar que someterme a una situación de corte f´ísico”.

The Hunger Games tendrá secuela, aunque Lawrence no quiso hablar de ella –“vamos a ver qué pasa con esta, y luego empezaremos a preocuparnos con la segunda…”, se limitó a comentar; hasta entonces se la podrá ver en diversos filmes, entre ellos The Silver Linings Playbook, melodrama que ha dirigido el siempre controversial David O. Russell (Three Kings).

“Justo la acabamos, y se estrenará en diciembre, creo…”, explicó. “Fue increíble”, trabajar con Russell, conocido por sus peleas con sus actores, como George Clooney o Dustin Hoffman. “Lo adoro. Y trabajar [con los co-protagonistas] Bradley Cooper, Robert de Niro… fue maravilloso. No me lo puedo creer que he tenido ocasión de trabajar con ellos”, concluyó.